LOURDES DURÁN. PALMA.
Bàrbara Galmés, consellera de Educación y Cultura, volvió ayer a ser interrogada por el Partido Popular en el Pleno del Parlament sobre su gestión. En la formulada por Francesc Fiol, anterior responsable de este departamento en el gobierno de Jaume Matas, acerca de los retrasos de obras en el edificio de Can Oleo, que deberá ser la sede universitaria, Galmés indicó que "su anterior equipo no tuvo en cuenta una serie de problemas que han motivado el aumento del presupuesto destinado, 2.2 millones de euros a 4.5 millones".
Tal y como supo ayer este diario, según la portavoz de la consellera, "la falta de la inclusión de los equipamientos del edificio en el proyecto inicial ha aumentado el presupuesto".
El arquitecto Pere Nicolau, que junto a su hija ganó el concurso, indicó que "es la constructora la que reclama un incremento del presupuesto por la modificación del proyecto", y que "los retrasos se deben a estar pendientes de su adjudicación". Asimismo, una serie de problemas derivados de la intervención en los fundamentos del edificio, el único de arquitectura civil que mantiene una escalinata gótica, también han provocado la dilación en la conclusión de las obras.
Mientras desde Cultura se estima que ésta no será hasta el próximo año, Nicolau cree que "estamos en lo normal, teniendo en cuenta que estamos trabajando sobre una superficie de 2.000 metros cuadrados, y estoy seguro que habremos concluido la reforma a finales de año".
Por otro lado, ya en el interior del Pleno, Galmés volvió a ser cuestionada por los populares. La política socialista les recordó que "estamos a la mitad de la legislatura". Con respecto a la suspensión del Consell de les Arts, punto estelar de su programa, incidió en que "la actual crisis desaconseja su puesta en marcha".