C.M. PALMA.
La Editorial Moll fue la más interesada en multiplicar las obras ganadoras de los Premis Mallorca de Creació Literària entregados por el Consell en 2007. Un año después, los textos de Ignasi Mora, Ulisses II, y Jordi Julià, Planisferi lunar, visten los escaparates de las librerías, respaldados por la buena crítica. Ayer los presentaron para los medios, un bautizo cómplice que hoy repetirán para el público, a las 19.00 horas, en el número 1 de la calle Palau Reial.
"Los escritores tenemos una parte de culpa en la bajada de los índices de lectura. Los géneros literarios están estereotipados; cansan. Tenemos que arriesgar más". Así lo aseguró Mora, laureado en la modalidad de narrativa. En su guiño a James Joyce, el gandiense ha predicado con el ejemplo, imaginando veinticuatro horas en la vida de un amnésico que despierta a bordo de un navío sin siquiera poder reconocerse. Con su relato, construido sobre la memoria, la identidad, el deseo y el sexo, asegura haber intentando escapar de la tendencia "fatalista" imperante.
Julià, cuyo poemario lunar suma cuarenta piezas, recurrió a los recuerdos, el lenguaje y el paisaje para poder rimarlos en perfectos endecasílabos; "el verso nacional catalán". Su idea inspiradora, constatar "que soy consciente de quién soy y de quién he sido". Recuperar "sin nostalgia" palabras que creía perdidas, "que no han traspasado". "El empobrecimiento de la lengua nos empobrece a todos", afiló crítico.