LOURDES DURÁN. PALMA.
Desde principio de septiembre, los viandantes del casco histórico contemplaban con estupor el enorme socavón desgajado a la tierra en plena plaza de Cort. Se levantaba un edificio de viviendas por el promotor Resnostrum S.L. Surgían, como era de esperar, vestigios históricos. Ahora ya se sabe que de ellos, dos son aljibes, probablemente de los siglos XVI o XVII. Frente al hallazgo, la ponencia técnica cerró el paso a la continuidad de la obra en lo que a la construcción del aparcamiento se refiere.
Tal y como refirió ayer a este diario, Biel Cerdà, director insular de Patrimoni, "se ha suspendido el proyecto de realizar un aparcamiento, y se les ha propuesto que presenten una nueva solución".
El edificio de viviendas está emplazado en el vértice entre la plaza de Cort, la plaza de Peixeteria y las calles Paners y Colón.
La luz roja se cierne sobre este proyecto de la promotora de levantar viviendas de lujo que incluye una piscina, además de establecimientos comerciales. Ya desde el principio se sabía que había vestigios, de ahí que se contratara a un arqueólo, Rafael Turatti, el mismo que llevó a cabo los trabajos en el controvertido aparcamiento de Antonio Maura.
Una vez más, la Associació per a la Revitalització dels Centres Antics (ARCA) y el Ayuntamiento de Palma entraron en litigio. Los conservacionistas criticaron a Cort que se derribara todo el edificio, a pesar de ser cierto que cayó el techo del mismo y que se declaró en ruina. Sólo se mantuvo en pie la fachada que da a la plaza de Cort. Sí fue férrea la oposición a que una vez más se haya demolido un edificio para albergar en sus capas más profundas un aparcamiento.
Ahora, con el no de los técnicos del Consell, los promotores tendrán que redactar un nuevo proyecto que preserve los aljibes.
Orden del día
El orden del día de la ponencia técnica de Patrimoni de ayer iba cargada de proyectos que esperaban el beneplácito del Consell. Entre ellos, el de rehabilitación de los paños de la muralla y del puente de la Porta des Camp a la zona del Baluard del Príncep a las murallas de Palma.
Luz verde para llevar a cabo una cata arqueológica en el "forro" del lienzo que protege la muralla renacentista, y de esta manera poder estudiarla a fondo.
También obtuvo el voto positivo de los técnicos el proyecto de rehabilitación de la Torre musulmana del Puig de Sant Pere, solicitado por el Patronat de l´habitage. "Se trata de eliminar los restos de suciedad procedentes de algunos actos vandálicos, y de restaurar algunas piezas de los forjados", indicó Biel Cerdà. La Torre ya fue restaurada en el 2006, pero ahora se reclama como necesaria el cambio de materiales de la fachada.
La solicitud, ya en tiempos de la anterior legislatura de los Arqueólogos, de delimitar el entorno de la cueva prehistórica des Voltor en Petra, BIC desde 1966, fue aprobada.