EFE
En ella, el escritor romántico narra el asesinato del arzobispo Suero Gómez de Toledo en las proximidades de la catedral compostelana.
La obra se creía perdida hasta que el autor de esta edición localizó un ejemplar en una librería de viejo, aunque posteriormente localizó otro "en el fondo de un cajón de la biblioteca de Antonio Fraguas en el Museo do Pobo Galego".
Fandiño explicó a Efe que su interés por este texto procede de su estrecha relación con el catedrático de Literatura de la Universidad de Santiago Benito Varela Jácome, el mayor estudioso de la obra de Neira de Mosquera, que le había reconocido que él tampoco conocía la obra.
"La marquesa de Camba" relata hechos históricos ocurridos en 1366, en el contexto de la lucha por la corona entre Pedro I y su hermanastro Enrique de Trastámara, que se había trasladado también a la nobleza y la Iglesia de Galicia.
En esa situación, el arzobispo, partidario de Enrique, manda encarcelar en su castillo de A Rocha y posteriormente asesinar al noble Alonso Suárez de Deza, que apoyaba a Pedro, y, tras pedir permiso a éste, el hijo de Alonso, Fernán Pérez Churruchao, y Alonso Gómez Gallinato, asesinan, a su vez, en venganza, al arzobispo y al deán de la catedral compostelana.
Perdida la corona por Pedro I, las propiedades de los Churruchaos son arrasadas, incluso el castillo de A Rocha, que es incendiado y regado con sal, y la esposa de Alonso, Marcelina Camba de Villalobos, acude a pedir perdón al Papa, que no se lo concede, y termina sus días de abadesa en un monasterio de Tordesillas.
Cinco siglos después, Neira de Mosquera modifica algunas circunstancias de estos hechos, como sustituir a Gallinato por la propia marquesa, y escribe una novela que es secuestrada por la Iglesia con el argumento de haber variado la historia en casos como el citado de la sustitución de uno de los asesinos, o el hecho de que el escrito sitúa la muerte del arzobispo en la procesión del Corpus, cuando en 1366 no se celebraba, o el lugar en que se produce.
Preguntado por la importancia de la recuperación de esta novela, Xosé Ramón Fandiño dijo que es "fundamental, porque recupera un texto olvidado, casi inexistente, y una novela de un momento importante de nuestra historia y de la ciudad".
En cuanto a su trabajo con el texto, el editor dijo que, además de haberla encontrado y elaborar el estudio que se presenta como prólogo, corrigió aspectos de ortografía y acentuación, para no dificultar la lectura.