Cristina Tenas i Rosell. Palma.
La gran mentira
Dedicado a todas las "ganadoras" de juicios basados en denuncias falsas que, sin aportar prueba alguna más que su viperina lengua, se han "salido con la suya".
A ti, que reiterando la mentira y la falacia y dándote de la mano a la difamación gratuita has conseguido engañar a los jueces. A ti, que dejándote llevar por el odio, único sentimiento que llena tu ser, has pretendido arruinar la vida de quien te la dio y sin quien probablemente vivirías, dado tu historial, en la calle. A ti, decirte que nada más lejos de la realidad. Eso has conseguido. Nada.
Por que la verdad existe y sólo es una. Y más allá de las injusticias judiciales de quienes se dejan llevar por la presión social, la demagogia y el miedo al qué dirán, hay personas honestas, responsables y conocedoras de la única verdad. Y a éstos, nadie los engaña. Ni las inconstitucionales y discriminatorias sentencias que tú enmarcas en tu salón como medallas a tu interpretación teatral.
Y la verdad es que las buenas personas están acompañadas, apoyadas, no tienen miedo, y van por el mundo con la cabeza alta, con dignidad y señorío. Y las malas personas malviven como parásitos enganchándose de víctima a víctima, para asegurarse así su supervivencia.
A ti, mi última palabra: trabaja, que ya tienes edad. Y deja de vivir de los demás, de tus falacias, y de tus mentiras. Ten un poco de dignidad. Busca primero el término en el diccionario y aplícatelo.