Cristina Tenas i Rosell. Palma
El feminismo que dio la vuelta
Cualquier postura ideológica, cuando se torna radical se aproxima más y más a aquella que generó por natural oposición su nacimiento. Y así ha sucedido. Lo que el feminismo inicialmente defendía se ha tornado cada día más próximo al machismo en los grupos radicales también llamados "hembristas" o "lobby feminista", que defienden como el viejo machismo la figura de la mujer como criadora exclusiva de los hijos, vulnerable y sin recursos económicos. Mujer a la que hay que ayudar desde leyes protectoras aun discriminando a la otra parte. Mujeres del siglo XIX.
Las otras feministas sin embargo, defendemos la verdadera igualdad. Partimos de la igualdad en oportunidades laborales. Somos mujeres libres, independientes y que no necesitamos a nadie a nuestro lado para mantener nuestro status. Defendemos por ello la custodia compartida de los hijos, por que de ese modo, el interés del menor y sus derechos quedan salvaguardados y a la par los nuestros, pudiendo seguir siendo libres, crecer en el ámbito laboral, personal, y humano al no tener la obligación de ejercer de canguro las 24 horas.
Las auténticas feministas luchamos contra la dictadura de género. Somos personas. Personas con derechos, libertad, oportunidades y sobretodo dignidad. Aquella dignidad que nos permite seguir adelante nuestra vida con o sin pareja, por nuestros propios medios, y compartiendo, si los hay, la crianza de los hijos. Que también son de ellos.