Javier Zuloaga. Periodista. Autor de ´La Isla de los Rebeldes´
MATÍAS VALLÉS
–Para que se haga cargo del tipo de entrevista: "¿Honduras ha venido a darle la razón a su novela caribeña?"
–América Latina ha abusado de las salidas militares, que el mundo ya no acepta. Ahora interesa el populismo. Yo lo he situado en la isla de San Gregorio, que es mi Macondo.
–Se centra usted en las elecciones en una isla caribeña, pero las presidenciales estadounidenses del 2000 también fueron amañadas en Florida.
–Fue un caso puntual, Estados Unidos ofrece plenas garantías democráticas. Es el país donde un grupo de periodistas ponen en solfa al presidente y lo abocan a dimitir.
–¿Mallorca es una isla caribeña?
–En absoluto, es una isla española que no se parece a San Gregorio excepto en los personajes ornamentales. Me interesaba la evolución del populismo y su manipulación de la historia, visible sobre todo en Venezuela.
–Chávez gana elecciones.
–Pero perdió un referéndum y anuncia que convocará otro, alguna vez ganará. No me parece un ejemplo de gobernante democrático, controla la televisión, presume de libertador y admira a Castro.
–¿Tiene mérito que Castro haya sobrevivido a una docena de presidentes norteamericanos?
–Y tanto. Careció de mérito mientras duró la Unión Soviética, pero algo tendrá este pájaro cuando ha sobrevivido a todos. El arma de la represión te permite ser más inteligente.
–¿Son más peligrosos los populistas de derechas o de izquierdas?
–Los populistas han de vestirse de izquierdas para triunfar. De lo contrario, el pueblo no les sigue.
–¿España los hizo así?
–Vargas Llosa explica que los Estados Unidos aunaron esfuerzos para emanciparse. Al sur de Panamá, los reyezuelos luchaban entre sí por una cuota de poder. Quizás el carácter latino es más individualista.
–¿Aznar es lo más cercano que hemos tenido en España al populismo?
–No lo fue, defendía una ideología y un programa. Populista era Girón de Velasco, y el populismo está en el fútbol, los toros y la Semana Santa.
–Estaba usted en el mundo financiero mientras se gestaba el gran batacazo.
–No soy profeta, pero las alarmas de los servicios de estudios iban avisando.
–Las cajas pagan fichajes de Ronaldos.
–Puede entrar en la lógica mercantil y generar ingresos, pero en los tiempos que corren se me hace muy cuesta arriba aceptarlo. Me parece escandaloso, tanto en lo deportivo como por su repercusión social.
–¿Un Obama se fabrica?
–No, pero los candidatos pasan un casting, y los debates preelectorales carecen de autenticidad porque los equipos de los aspirantes pactan demasiadas condiciones. Kennedy no pactó con Nixon, y el votante actual se queda con las ganas de ver un enfrentamiento y concluir "qué bien me lo he pasado".
–¿Es usted un vasco PP-PSOE?
–Soy vasco por educación y por orígenes, bastante exigente en lo político aunque nunca he militado ni en el Athletic. Las elecciones de marzo fueron uno de los momentos más alegres que he vivido. Después de treinta años, se abren las ventanas y se airea la historia, lo reconocen incluso los votantes del PNV.
–Sostiene que los vascos van de cara, ¿los mallorquines atacan por la espalda?
–Mi padre falleció en enero. Era carlista y se alió con Mola para ganar la guerra. Los carlistillas llevaban en el pecho el "detente, bala", lo cual no es mejor ni peor, pero quizás conviene ser un poco gallego y mallorquín en los momentos difíciles.
–¿Se puede ser periodista sin fumar ni beber?
–Cuando ejercía el periodismo, fumaba mis paquetes de Ducados y tomaba gin-tonics de Bombay en el Joe´s de Gomila. Alcohol y tabaco eran corrientes porque acababa a las cuatro de la madrugada, pero hace ocho años de mi último gin-tonic.
–¿Los periodistas se han aproximado en exceso a los políticos?
–Tienen que estar cerca para vigilarlos.
–¿´Facebook´ y ´twitter´ es periodismo?
–No, son canales de intercomunicación social. Producen informaciones de alto impacto que llegan más lejos. El cartero es una pieza de museo.
–Un diario distinto para cada persona.
–Me inquieta que una persona pueda fabricar la portada de su periódico. Si se generaliza esta situación, llegará el catetismo intelectual. El diario interpreta la actualidad, la concentración en ti mismo te empobrece.
–¿Cuántos telediarios le quedan al telediario?
–No lo veremos en el sofá, sino en el teléfono. El periodismo no corre peligro, ni tampoco la prensa escrita. Ganará el más listo.