nuevas tecnologías. asuntos sociales se preocupa por la difusión de fotos de menores en internet
M. FERRAGUT. PALMA.
"Ojalá te mueras", "si descubro quien eres, haré que lo pases mal", "J. es un idiota de cojones". Lindezas de este estilo cruzaban los escolares de Balears en la web tcuento.com, una página en la que los menores no sólo intercambiaban los cotilleos propios de la edad, sino que también se dedicaban a humillarse, insultarse y amenazarse.
Este diario lo sacó a la luz el 14 de marzo del año pasado. Un día más tarde el Govern hizo pública su intención de denunciar la web ante la oficina de delitos informáticos de la Guardia Civil por dos presuntos delitos contra menores. Según explicó Antoni Bennàssar, director de la Oficina de Defensa de los Derechos del Menor, su departamento investigó este sitio durante varios meses. Se decidió denunciarlo al detectar en el portal una foto de una menor de 14 años desnuda y al tener indicios de que un adulto había entrado en la página con intenciones de mantener relaciones sexuales con los alumnos que allí participaban.
Para acceder, dejar comentarios y colgar fotos, los chavales sólo tenían que rellenar un formulario y aceptar las condiciones de uso, entre las que aparecían: no utilizar el sitio para dañar a menores, no exhibir contenidos ofensivos, no suplantar identidades y no molestar a otros usuarios. En teoría si se vulneraba alguno de estos puntos el Administrador de la web excluía al internauta del servicio. Parece que eso no se cumplía siempre, como demuestran los comentarios que se dejaban y alguna que otra imagen, como la foto de dos chicas que alguien colgó sin su consentimiento añadiendo un texto en el que una de las jóvenes ofrecía servicios de prostitución.
Al destaparse el caso, saltó la alarma no sólo en las instituciones oficiales, sino también, y como es obvio, en la comunidad educativa. Los directores de los colegios que más entradas registraban –en la web participaban más de 60 centros educativos del archipiélago– pidieron a los padres que se implicaran más en el uso que hacen sus hijos de internet. Las asociaciones de padres también reaccionaron rápido y exigieron el cierre inmediato de la página. Hoy ya no se puede acceder a tcuento.com.
Internet es una red que puede servir para capturar oportunidades, pero en ella también se cuelan muchas amenazas si no se hace un buen uso, algo que los expertos vienen avisando desde hace tiempo. Por ejemplo, así lo señaló Rubén Comas, investigador de la UIB y miembro del equipo que el pasado mes de abril presentó Un retrato de las relaciones entre las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y los menores de Balears. Comas abogó entonces por la comunicación entre generaciones y por la implicación de las familias como las mejores maneras de prevenir que los menores se expongan a situaciones de peligro en la Red.
En ese estudio, figuraba que las webs más visitadas por menores de 14 años son, por este orden, Youtube, Minijuegos, Google e Infobalear. En el caso de los chicos de 15 y 16 años, la lista varía poco: Youtube, Fotolog, Google e Infobalear. Precisamente, esta última página es otra de las webs que ha estado en el punto de mira de la conselleria de Asuntos Sociales.
En septiembre de 2007, la Oficina dirigida por Bennàssar, denunció este portal por incluir imágenes de menores de edad "en actitudes eróticas o de riesgo, sean violentas o que incitan al consumo de drogas o alcohol". En este caso, presuntamente se vulneró el derecho al honor y a la intimidad de los chicos. Ésa no era la primera denuncia que recaía sobre esta página de internet que creó el manacorí que fue niño prodigio, Joan Riera Pol, y que gestionaba su familia. Allá por octubre de 2004, el antecesor de Bennàssar, Gaspar Rullán, denunció a esta página en la que llegó a aparecer la imagen de un niño que supuestamente esnifaba cocaína, además de otras en las que salían chicas semidesnudas en actitudes eróticas.
El pasado mes de febrero, el director de la Oficina del Menor expresó su preocupación en el Parlament por la proliferación de fotos de los menores en las redes sociales: "Hoy puede llegar a resultar incluso gracioso colgar imágenes de un menor de dieciséis o diecisiete años haciendo botellón en el paseo Marítimo, pero estas mismas fotos pueden perjudicar a esta persona cuando, por ejemplo, a los veintitrés años esté participando en un proceso de selección para acceder a un puesto de trabajo". En la Red, lo que hoy es un chiste, mañana puede convertirse en amenaza.