literatura. XI Festival de Poesia de la Mediterrània
LOURDES DURÁN. PALMA.
El Babel de este año, escenificado en Palma en el undécimo Festival de Poesia de la Mediterrània, contará con catorce poetas que cantarán sus versos en diez lenguas. Será un recital que trasciende la semántica porque, según el eco general de sus organizadores y participantes, importa más "la saliva y el sonido de la lengua" que entender el significado de las palabras.
Esta noche, el Festival de la Mediterrània volverá a hablar en una suerte de esperanto de músicas, tonos y timbres. Catorce escritores, diez lenguas. A los que se sumarán, los recuerdos y alusiones a los que "se han ido de viaje" como Maria Àngels Anglada, fallecida diez años atrás, o Xesca Ensenyat –muerta recientemente–, o a Raimon que entonó algo más que un canto, la proclama Al Vent, cincuenta años atrás o a Iannis Ritsos que este año cumpliría cien.
"Camaradas de los dos sexos del espíritu", empezó Biel Mesquida, inventor de este encuentro de escritores que practican "una forma de salud", y que este 2009 se salda con un invitado especial, Abel Montagut, un esperantista que recitó a Ramon Llull para saludar la mañana. "El amor hace que nos entendamos", vino a decir.
El amor y la rebeldía: "La poesía, sobre todo en un país de bárbaros como el mío, es una forma de resistencia frente a la barbarie moral de Occidente", sentenció el italiano Giuseppe Conte.
Con él se alcanzó esa "corriente de energía entre la forma, voz y cuerpo del poema y el que escucha", aspiración máxima en quien escribe narrativa entre versos y ensayos. Sólo que, como él mismo aseguró, "la poesía hace circular una corriente de fraternidad muy especial".
Entre los poetas, un singular hombre de lenguas, Antoine Cassar, "políglota de políglotas", apuntó Mesquida acerca del escritor londinense, hijo de malteses, y que ha vivido entre Inglaterra, Malta, España, Italia y Francia. Hoy, en Luxemburgo.
De ese devenir lingüístico se alimenta el proyecto que lidera, Muzajk, un tapiz de palabras tejido con mimbres diversos.
"El ritmo del poema puede transmitir más allá de que entiendas o no las lenguas", esgrimió quien tiene el don de ellas.
Dos mallorquines en la cruzada de versos, Bernat Nadal, ganador del Premi Mallorca y Antònia Vicens, recién estrenada en la lírica con Lovely, aunque invitada al festival antes de editar el poemario.
Nadal elogió la idea de que el Festival se acompañe de un volumen traducido al catalán, y Vicens comparó la poesía "a un gran paraguas que nos protege y recoge palabras".
Entre los vecinos catalanes se han invitado a dos pesos pesados, Feliu Formosa, que ayer no estaba aún en Palma, y Teresa Pascual, premio de la Crítica. Cerrará la representación catalana Martí Sales, tres décadas de aspiración a vivir "en un país oscuro". Precisamente por haberse enredado en una catenaria de sombras noctívagas ayer nos hurtó su verbo. Esta noche lo dará.
Ajustados al guión
Como el guión del Festival de la Mediterrània no se salta su dosis de clasicismo, "el formato es actual, pero sin ser Eurovisión", ironizó Mesquida, Yolanda Castaño y Gonzalo Escarpa se ajustarán al guión y dejarán, sobre todo la escritora gallega, sus entregas en la red con o sin ella –se la puede ver en Youtube–, sus retazos de letras. "La poesía, su forma, es un poderoso contenido", dijo ella. Y dijo él: "Lo dijo Bernard Shaw, la propia palabra tiene sonido".
Ambos tienen página web, él trabaja en la gestión cultural; ella es asidua conferenciante. Tienen perfil alto y en sus versos, una evidente declaración de intenciones.
Por primera vez se acerca a este magma de lenguas el danés, en la voz y versos de Pia Taddruf, el eslovaco con Barne Mozetic y el húngaro con András Gerevich. La vocación de trascender el contorno mediterráneo no es novedad en este certamen que, además, se vindica "grito de libertad, solidaridad y amor", apuntó Mesquida. El pasaporte verbal alcanza otro año el inglés en un poeta nacido en Nueva York y que vive en Madrid. Su verso baila al ritmo del sonido y música de ambas lenguas.
Festival de Poesia de la Mediterrània
Teatre Principal
Hoy a las 21.00 horas