LOURDES DURÁN. PALMA.
Juego o ironía o ardid. Rafa Forteza ha envuelto su nueva exposición con un Password –así la ha titulado– que no desvela nada.
Password es el término anglosajón que aplicado a informática, te permite acceder a una cuenta de correo electrónico o directamente a la apertura del ordenador. Es, por tanto, una llave de entrada. "¿Cuál sería el password de la obra?", se interroga el pintor. Su contestación es un guante lanzado al que mira: "Es el que elija el espectador. Lo único que tiene validez es vivir y hay que volver al significado del término inventar, es decir, crear y descubrir".
Inicia su discurso de meandros, al que es tan proclive Forteza, para avanzar o retroceder en su nueva aventura expositiva que desde hoy se puede ver en el Centre Cultural Contemporani Pelaires.
En ella suma lenguajes, pintura, artes gráficas, escultura. No reniega de cierto aire dadaísta, sobre todo "en los papeles".
En algunos de ellos, abunda el collage y, en los cuadros, "pintura, pintura". En el conjunto, reutilización de objetos que le salen al paso como imperdibles o pinzas que él descontextualiza. "Está lo orgánico y lo prefabricado. Si observas la naturaleza te das cuenta que no hay nada predecible. Depende de muchas casualidades. Es como la cultura".
Diatribas aparte, el pintor mallorquín no oculta cierto aire provocador. "Cualquier acto de mostrar lo es, porque no es otra cosa que pedir que se fijen. Toda obra de cualquier artista, en su máxima acepción, es una provocación. Es como leer los diarios. No hay ni uno igual, y te preguntas, ¿estamos ante las mismas cosas?"
En su discurso son habituales las idas y venidas. Es legítimo que el que le escucha acabe dirigiendo su mirada a las obras de arte y se pregunte: ¿Y qué tendrá qué ver?
Precisamente esa actitud es la que parece buscar Rafa Forteza, de ahí que en un puro juego, esquive dar código alguno. "Lo importante es la actitud. Abrir un código es por esa necesidad de saber". Cuenta que ha hecho "un doble juego. Por un lado, planteo un código secreto, pero no es así. Está en ti. Sólo que la banalidad actual de que todo está en la red confunde porque es una mentira".
Prosigue con Rimbaud, Yo soy el otro, con referencias a Fulcanelli y a Moisés, mientras queda claro que permite a sus objetos "moverse" y a sus cuadros "expandirse".
´Password´ Rafa forteza
Centre Cultural Contemporani Pelaires
Inauguración hoy a las 20 horas