crisis política. los nacionalistas están "cansados de exigir en privado decisión para aplicar el pacto"
MATEU FERRER. PALMA.
El PSM alertó ayer de las consecuencias de toda índole que tendrá la inaplicación de algunas de las políticas acordadas en el Pacto, y lanzó sin rodeos un "envite" a sus socios del PSOE y de UM, porque "el tiempo corre" sin resultados visibles: el Govern "tiene que ser valiente y decidido para cambiar el modelo territorial y de transporte público de Balears, porque son dos de los ejes principales del Pacto".
A mitad de la ejecutiva del PSM, su líder Biel Barceló compareció ante la prensa con este mensaje: "Si no tenemos la valentía necesaria, no se harán muchos de los proyectos -especialmente en materia ferroviaria- por falta de tiempo. Ahora es el momento oportuno, más no se puede esperar".
Barceló lanzó duras críticas a sus socios de gobierno, aunque evitó citarles directamente por su nombre. Así, atacó veladamente a UM por boicotear la prolongación del tren de sa Pobla hasta Alcúdia, y de Manacor a Artà, que prevé ejecutar la conselleria de Movilidad (en manos del PSM), pero también al PSOE por titubear: "Por cuestiones de oportunidad política, de inestablidades determinadas o no sabemos muy bien por qué más, hay proyectos que aparecen en el Pacto que se están demorando, y a este paso no sabemos si se cumplirán los objetivos firmados. Ya estamos a mitad de legislatura", subrayó. Barceló exigió que se dejen de poner "trabas" a estas actuaciones, y afirmó que "tenemos el dinero y los estudios hechos; estamos cansados de decírselo en privado tanto al PSOE como a UM", protestó, admitiendo que se ha llegado al extremo de que el PSM "quiere saber si está solo en el Govern para llevar a cabo la política de transporte público pactada".
A su lado, el conseller de Movilidad, Biel Vicens, mostró su "preocupación" por los reiterados desmarques de UM. Se refería, sin aludirlo directamente, al rechazo del alcalde de Alcúdia, Miquel Ferrer, por el trazado propuesto por Movilidad para el tren hasta el municipio, al que se sumó este fin de semana Catalina Julve por el tren-tram en Manacor.
"Vemos cómo algo tan sencillo como es llevar el tren de un punto a otro, y que está consensuado, empieza a desatar manifestaciones sobre si la línea tiene que pasar por aquí o por allí", apuntó el conseller. Molesto, Vicens defiende que para las actuaciones ferroviarias "se han hecho estudios muy rigurosos y concretos, se ha dado toda la información a los Ayuntamientos afectados, se han buscado todas las alternativas, y todo con la más absoluta transparencia".
Vicens considera que su Conselleria supone "un eje básico" de la política de este Govern, de ahí que no entienda "las declaraciones" de UM poniendo en duda determinadas acciones, cuando a su juicio deben primar "los argumentos técnicos desde un punto de vista ambiental, de movilidad y ferroviario". El desconcierto de los dirigentes del PSM con sus socios llega hasta el punto de plantear: "Por una vez que tenemos un convenio [con el Gobierno central] de 443 millones de euros sobre la mesa, tantas veces reivindicado ¿vamos a dejar perder las inversiones?", se preguntó el conseller.
La ambigüedad fue impuesta
En otro orden, Barceló señaló que asistirá a las reuniones para zanjar la crisis política con esta posición: "Que se reafirme el Pacto, y se cumpla lo que en él está firmado".
Preguntado sobre si considera -como expone UM- que el acuerdo contiene puntos ambiguos que deberían reinterpretarse, Barceló espetó: "Sí, estoy de acuerdo, sólo que fueron PSOE y UM los que impusieron expresamente esta redacción en cuestiones famosas como la de Son Espases o los campos de golf, y ya estamos viendo qué resultados nos ha deparado".