reportaje. Turismo Equivocado
MIGUEL MANSO
La geografía está cambiando una barbaridad. La volatilidad de montes, cabos, o penínsulas reside en las campañas publicitarias. El impacto devastador de un folleto turístico multiplica por mil al de una placa tectónica en su libre deambular por el manto terrestre. El último ejemplo de vagabundeo topográfico ha ocurrido en Gibraltar. Su conocido Peñón ha desaparecido y en su lugar se ha instalado la península de Formentor.
Los geógrafos desconocen la fecha en la que el territorio mallorquín se desgajó de la isla y recorrió unos 580 kilómetros hasta ´aparcar´ junto a la colonia británica. Del Peñón y sus monos, nada se sabe. La fabulosa noticia la ha desvelado el tour operador Airtours-Thomas Cook a través de uno de los panfletos que distribuye por los vestíbulos de los hoteles de la costa occidental malagueña (ver imagen).
Miguel Guasp ha sido el primer mallorquín en descubrir el turbador documento. El hallazgo se produjo durante su reciente viaje del Imserso a Fuengirola, en el recibidor del hotel Torreblanca, colgado del tablón de anuncios. Airtours oferta una excursión a Gibraltar cuyo principal aliciente reside en comprar artículos libres de impuestos. "200 cigarrillos por sólo diez libras", incita. Para hacer más atractiva la propuesta, ilustra el cartel con la foto de Formentor tomada desde el mirador des Colomer.
Miguel Guasp está indignado. "Nos roban las bellezas de la isla y se las llevan a la Costa del Sol", dice. Guasp conoce bien el paño porque ha viajado en dos ocasiones a la colonia británica. "Gibraltar no vale nada. Sólo merecen la pena la vista, porque desde lo alto de la roca se vislumbra África, y los monos", zanja.
La oficina malagueña de Airtours se percató ayer del error en su folleto tras la llamada de este diario. "No sé cómo ha ocurrido. Quizá les enviamos las fotos equivocadas. Este mes cambiaremos la publicidad. Hasta ahora nadie se había dado cuenta", reconoce una de las empleadas.
La transmutación gibraltareña en territorio mallorquín o viceversa no es la primera que nos regalan las agencias de publicidad. La Seu, la Almudaina y el lago salado del Parc de la Mar aparecieron el pasado año travestidos de paisaje fluvial. Una publicación turística de la Junta de Andalucía tituló la imagen: "Guadalquivir, la gran ruta del interior". La pasada semana, las placa tectónica de Australia navegó hasta la Costa Brava gracias a las fotos trucadas del Patronato de Turismo de Girona. La única ventaja del movimiento sísmico suscitado por Airtours es que permite gritar bien fuerte: "¡Gibraltar mallorquín!".