M. ELENA VALLÉS. PALMA.
Pep Girbent dice que no termina las pinturas, sino que las deja. Sus cuadros reflexionan directamente sobre el mundo de la imagen y a su vez sobre la riqueza del mundo. Pues para él, "es posible que el misterio de los seres y las cosas y el misterio de las imágenes sean el mismo misterio".
24 cuadros y un vídeo que ahondan en toda esta problemática sobre la representación conforman la muestra del pintor que se inaugura hoy, a las 20 horas, en la galería Horrach Moyà.
Las pinturas, "realistas desde el punto de vista óptico", reproducen imágenes clásicas y contemporáneas, algunas procedentes de museos y otras extraídas directamente de películas, como algunas de Jean-Luc Godard o Wong Kar-wai. "Lo que yo trabajo son imágenes pintadas. Lo que provoca cierta rareza es esta imagen óptica pintada, porque resulta un ente extraño lleno de paradojas. Me interesa esa dualidad: que parezca una foto desde cierta distancia, pero que al acercarse uno se dé cuenta de que no lo es, de que es algo matérico", explica el pintor.
En la planta baja de la galería, algunas piezas de gran formato reproducen a un grupo de visitantes a un museo. Son obras de metapintura, en las que el espectador de las mismas ve a otro receptor que a su vez mira otros cuadros.
La manera de trabajar de Girbent es un gesto irónico, pues pone en entredicho la superabundancia de imágenes, debido a las facilidades ofrecidas por el medio digital. Por un lado, se atreve a repetir una imagen dos veces, pero mediante la pintura, con la dificultad que conlleva el trabajo manual y anacrónico con los pinceles. En el fondo, se trata de una reafirmación de su trabajo como pintor.
La utilización de la fotografía y su traducción a la pintura es el modo que tiene Girbent de explotar y explorar en los límites de estas dos disciplinas, "y a la vez en los míos propios".
La proyección que completa la muestra es muy sencilla. En ella aparece un diálogo entre la imagen pintada sobre una fotografía y la imagen filmada.
Girbent entiende la fotografía como una vía para la comprensión del universo, como una puerta a un mundo paralelo enigmático y rico como es el nuestro.