MIQUEL BOSCH. MARRATXÍ.
El pleno del Ayuntamiento rechazó ayer, con los votos en contra del equipo de gobierno, la moción presentada por el PSOE, que solicitaba una reducción del tipo que se aplica sobre el valor catastral del 0,459 actual al 0,40, a fin de aligerar la carga económica de las familias a la hora de pagar el IBI.
El portavoz socialista, Miquel Coll, defendió su propuesta aludiendo a la situación actual y a la subida del IBI de 2007, que fue del 47%, mientras que Tomeu Oliver, concejal de Hacienda, defendió la postura de los populares explicando que la subida fue producto de la reducción de los ingresos por obras. Aseguró, asimismo, que durante 15 años no se había efectuado incremento alguno y que la necesidad de continuar ofreciendo los servicios que demandan los ciudadanos les ha obligado a efectuar la subida.
Por contra, sí se aprobó, aunque con los votos en contra del PSOE y la abstención del PSM y de los dos concejales no adscritos, el cambio de gestión del suministro de agua potable, que actualmente gestiona al Ayuntamiento y que pasará a empresas privadas. El alcalde, José Ramón Bauzá, indicó que el Consistorio no podía hacer frente al gasto que generaba su mantenimiento, al tiempo que invitó a todos los partidos a participar en su licitación.