REDACCIÓN. PALMA.
Once años de escultura intensa recogen el legado de Francisco Barceló, un artista mallorquín que afincado en Barcelona y vinculado antes al grupo Es Deu des Teix, es revisitado ahora en la exposición de la Fundación Barceló. Sería desde el año 1955 y hasta 1966 el período en el que la escultura se impondría a su trayectoria profesional de diseñador. En estos once años, Barceló pasó de unas obras en pequeño formato con predilección por temas cercanos a una abstracción que vería crecer sus piezas. Barceló obtuvo un notable éxito nacional e internacionalmente. Falleció en 1982. Tenía 55 años.