LOURDES DURÁN. PALMA.
Con el as en la manga de haber conseguido exponer a Anselm Kiefer en Palma -"con obras clave de uno de los mejores artistas de la mitad del siglo XX", puntualiza- Cristina Ros cumple 365 días al frente del Museu d´Art Modern i Contemporani de Palma Es Baluard. Atrás queda un nombramiento a dedo que le valió la contestación de los ciudadanos a la alcaldesa, y presidenta del Patronato del museo, Aina Calvo. Una mancha oscura más en la hoja de servicios del centro artístico, un museo público que recibirá este año 1.097.250 euros de cada una de las tres instituciones que lo sustentan, Govern Balear, Consell de Mallorca y Ayuntamiento de Palma. "Es Baluard ya es un museo absolutamente transparente", afirma rotundamente su directora.
-¿El balance es positivo?
-Sí, a pesar de unos inicios muy difíciles, hemos conseguido una programación para el 2008 que era inexistente, y consolidar la del 2009. Se ha renovado la comisión de adquisiciones con especialistas en arte y se ha conseguido el compromiso del patronato para que estén en los órganos de gobierno de la Fundación.
-¿Responde la ciudadanía? Los visitantes descendieron.
-Estamos intentando que el museo sea un lugar abierto, dinámico y confortable y que los ciudadanos lo sientan como el museo público que es. De todos modos se necesita tiempo porque no basta decir lo que eres sino que hay que demostrarlo. Hubo un descenso de unos 32.000 visitantes en el 2008 con respecto al 2007. Es cierto. Dicho esto quiero aclarar que hay una tendencia a medir el éxito de un museo por el número de sus visitantes, y yo soy reacia a ello. Yo lo mido por sus iniciativas. Traer visitantes en masa es relativamente fácil. Todo tipo de visitantes es válido pero creo que hay que tener capacidad para asumir grandes riadas. ¡No somos un parque temático!
-El otro día al presentar la exposición de Kiefer señaló que "da claves" del futuro del Baluard. ¿No pone muy alto el listón?
-Sabemos que no siempre podemos tener obras de esta categoría, pero hemos potenciado la colaboración con otros museos que no sólo rentabiliza sino que da a conocer el museo. Se han de potenciar más. Yo no estoy viviendo una experiencia personal sino que lo concerniente al museo es colectivo. No entiendo la dirección sin contar con todo el equipo. Es la primera vez que dirijo un museo, jamás me he escondido de ello, y siempre ha habido una primera vez para cualquier profesional. Me he encontrado un museo que estaba bien gestionado -no hay ningún agujero, y me gustaría no tener que desdecirme- con un equipo con experiencia que me ha ayudado mucho. Yo coordino, pongo metas, pero no tengo vocación de exclusivismos.
-¿Cómo interpretar que el Patronato anuncie que la próxima dirección será por concurso? ¿Se desdicen de aquel irregular nombramiento?
-Convocar un concurso fue un compromiso anunciado. No me corresponde a mí responder a ello. A mí se me ofreció la responsabilidad de dirigirlo. Que se convoque un concurso para elegir a mi sustituto/a no lo veo como una manera de decir ´no lo hicimos bien´. Aquella decisión se tomó por circunstancias determinadas.
-¿Cuáles?
-Se quería conducir el museo hacia una mayor apertura al público y hacerlo más participativo y se pensó que yo daba el perfil. Se quería conseguir compromiso del Patronato y se ha conseguido. El museo está preparado para hacer un concurso a la dirección.
-Es sabido que el editor Pedro Serra no estaba de acuerdo con su nombramiento y meses después, el Patronato le nombra presidente fundador.
-Pedro Serra ha sido clave en el museo. Es el impulsor y es una idea que siempre he defendido. Si le han otorgado el cargo honorífico es en reconocimiento a ello.
-¿De la misma manera, no cree que se debería dar luz y taquígrafos -el Patronato- a las maniobras oscuras que jalonan la historia de Es Baluard?
-No me corresponde a mí. Yo sólo digo que con el tiempo se le reconocerá el impulso y la cesión de sus obras.
-¿Se siente apoyada por todos los medios de comunicación o percibe un cierto distanciamiento?
-He hecho opinión durante muchos años y respeto todas las que se han vertido contra mi, que fueron muchas y diversas. ¡Faltaría más que no respetásemos la opinión de los medios de comunicación!
-¿Tiene algo que decir a las críticas que se le han hecho sobre vaciar parte de los fondos del museo para alojar la exposición de Kiefer?
-Es Baluard tiene respeto por su colección permanente y mantiene expuesta parte de ella. Exponer obras de Kiefer reclama espacio. Además, todos los museos mueven sus fondos.
-¿Qué relación hay entre la Universitat y el museo? La incorporación de Francisca Lladó a la comisión de adquisiciones no fue avalada por el departamento de Arte.
-El departamento fue invitado a participar en la comisión como especialistas en cualquier órgano de decisión y asesoramiento. Cuando entró Lladó, nunca dijimos que entraba como representante del departamento sino a título personal como profesora de arte. La voluntad de Es Baluard es colaborar con la Universitat balear, sólo que la UIB tiene su opinión con respecto al museo.
-¿Cuál es el objetivo prioritario del 2009?
-Elaborar el Plan Museológico porque, lógicamente, el de Teresa Pérez Jofre ha quedado obsoleto cinco años después.