comarcas. montuïri es el término con más automóviles por residente por las empresas de alquiler
I. MOURE. PALMA.
El mapa que define el nivel de motorización existente en Mallorca es desigual. Las comarcas del Pla y de el Raiguer marcan una de las líneas diferenciales, ya que pueblos de estas zonas encabezan la lista de los municipios con una menor proporción de coches por habitante, muy por debajo de la media balear, de aproximadamente un vehículo cada dos habitantes.
Si se hace una clasificación con los municipios mallorquines con una menor ratio de vehículos por residente, ocho de los 10 primeros puestos pertenecen a alguna de estas dos divisiones comarcales, según datos del Anuario Económico de La Caixa de 2008, que sólo analiza localidades de más de mil habitantes.
Se lleva la palma Lloret de Vistalegre. En ningún otro término existe un menor nivel de motorización. Tiene 489 automóviles por cada mil residentes. Inmediatamente después, se sitúan tres municipios del Raiguer, Lloseta, Inca y Consell. En el caso inquer, se trata del municipio mallorquín de más de 20.000 habitantes con una menor proporción de vehículos (513 por millar de residentes).
A continuación vendrían otros dos pueblos del Pla, Porreres (523) y Sineu (526). Completando este particular top ten de la contención automovilística, figurarían Alcúdia, Vilafranca, Sencelles y Llucmajor.
Montuïri, el más motorizado
En el otro extremo, se halla Montuïri, también perteneciente a la comarca del Pla. Es el municipio con más coches por habitante. De media, más de un vehículo por residente, aunque cabe realizar una explicación.
El alcalde montuïrer, Gabriel Matas, recuerda que esto se debe a que en el pueblo están domiciliadas "unas cuantas" empresas de coches de alquiler, lo que explicaría la existencia de 3.613 automóviles en una localidad con poco más de 2.700 habitantes. Entre los términos municipales con un mayor nivel de motorización, aparecen varios que son colindantes con Palma. Así sucede con Bunyola, que presenta una ratio de 701 vehículos cada millar de residentes. También es el caso de Calvià (672), donde el transporte público es una de las grandes asignaturas pendientes, y Valldemossa (624).
Todos estos municipios superan ampliamente la media balear, que, de acuerdo a los datos del estudio de La Caixa, está fijada casi en un coche cada dos residentes (un parque automovilístico de 615.592 coches en una población de 1.072.844 miembros). Otro dato a tener en cuenta es la situación de Palma, que cuenta con una proporción de automóviles bastante por debajo de la media.