ESTEBAN MERCER. PALMA.
La noche en que Palma festejaba a su patrón se convirtió también en la noche del Espai 4 del Casal Solleric. Y es que este año, coincidiendo con la inauguración de la exposición de las obras seleccionadas del Ciutat de Palma Antoni Gelabert 2008 de Artes Visuales, se presentó también el montaje escultórico Condenados, que Germán Gómez ha creado para la "gruta" del espacio artístico que dirige Neus Cortés con la sorpresa como protagonista. Y con cara de sorpresa la alcaldesa de Palma, Aina Calvo; la concejala de Cultura, Nanda Ramon y la consellera Bárbara Galmés acompañaron al artista y al director del Casal, Joan Carles Gomis, en un recorrido mágico que las introdujo en el mundo de Miguel Angel y su capilla Sixtina del Vaticano que ha servido de inspiración para crear un trabajo que fue premio revelación Photo España 2008.
Veinte condenados de la capilla Sixtina reproducidos fotográficamente por amigos de Germán Gómez, siempre presentes en imágenes que luego son partidas, troceadas y cosidas a máquina para formar un solo cuerpo lleno de cicatrices. Un homenaje a todos los condenados de la actualidad, a aquellos que nacen bajo el signo de la diferencia por su condición sexual, física o religiosa. Del Renacimiento a la vanguardia más pura de un artista que en los últimos tres años ha desarrollado una carrera exitosa, meteórica hacia lo íntimo, que siempre trabaja con los sentimientos e inquietudes más profundas y actuales plasmándolas primero en forma de texto escrito para después ser convertidas en obra plástica de un perfeccionismo casi obsesivo, incluso doloroso, aunque lleno de belleza y erotismo. Muchos representantes del mundo cultural estuvieron presentes en la cita, entre ellos el galerista Joan Guaita y Biel Amer, delegado en Bruselas del Govern, que no paró de departir con unos y otros sobre la calidad de la obras seleccionadas en esta edición del Ciutat de Palma, que algunos consideran poco innovadora, una retrospectiva más del arte de los últimos treinta años, deja vu.