LOURDES DURÁN. PALMA.
El hombre de las cuadrículas -en ellas sitúa sus grafismos- amaga su pintura, Amable Villarroel ha descargado los tintes grises para rendir homenaje a la memoria infantil. Y con ella, al cine. Tú Jane, Yo Tarzán presenta una pintura más "luminosa" quizá "porque he buscado el contraste con mis grises habituales en una etapa en la que quizá estoy más iluminado", comenta el pintor de Burgos y residente en la isla desde hace ya años.
En la galería Ferran Cano presentará desde hoy una serie de cuadros, algunos son casi esculturas o escenarios teatrales, además de un vídeo que registra el proceso de elaboración de la obra que da nombre a su exhibición. "Empecé a grabar en vídeo como una pieza más del trabajo, lo quería como algo personal, pero mi hijo lo colgó en You tube y ahora me apetece que se vea como una pieza más de la exposición", explica Amable Villarroel.
No sólo la selva del personaje encarnado por actores como Johnny Weissmuller ocupa la leyenda cinematográfica de sus pinturas. El hombre de los puños, Bruce Lee también es icono de recuerdo. "A mí el kárate no me gustaba. Yo iba a ver las películas de Bruce Lee porque mis amigos del barrio iban. En aquellos años había sesión doble así es que gracias a aquellas películas acabé aprendiendo a ver otro tipo de cine como Truffaut. Me sorprendió ver una película después de la otra. Imagino que La noche americana y otras las pondrían de relleno...", recuerda.
En una multiplicación de planos, al fondo la tela invadida por gestos abstractos, en un segundo, esos casi sfumattos con escenas pintadas de fotografías de películas en contraste con el primer plano que ocupan sus figuras y paisajes "casi hiperrealistas", apunta él.
"Siempre empiezo por los fondos y luego los dejo varios meses, hasta que luego voy encajando las piezas", explica el pintor. En una de ellas, el cuadro rompe su estructura plana y se hace arquitectura.