BIEL GOMILA. ALCÚDIA.
"He ido a la residencia de Alcúdia con mis compañeros de clase y mis maestros. Hemos interpretado el villancico El Trineu, les hemos entregado una postal de Navidad y hemos felicitado a las personas mayores". Así se expresaba Marc Llinàs Siquier, del colegio público s´Hort des Fassers de esta ciudad quien, junto al resto de alumnos del colegio, ha visitado estos días a los dieciséis padrins y padrines que se encuentran en la residencia.
La Comissió de Educació Emocional del centro de educación primaria alcudienc ha organizado, en este mes de diciembre, nueve salidas diarias de los alumnos, "justo antes de la comida, momentos en que se encuentran todos y nadie se haya marchado a pasear".
Juana Mari Sendín Rebassa, coordinadora de la comisión, ha explicado que "el mensaje ha ido más allá de la simple felicitación. Los niños han llevado a cabo una experiencia que les ha aportado emociones, sentimientos y vivencias. Han tomado conciencia de la realidad social y de la importancia que tiene estas personas en relación a nuestra herencia generacional".
En este sentido se expresaban los alumnos. "He experimentado una gran emoción cuando cantábamos el villancico y al ver a las personas mayores que cantaban y bailaban", dijo Marc Tardáguila. "Y yo una gran tranquilidad al notar que personas mayores estaban rodeadas de hombres y mujeres que las cuidan, las duchan, les hacen la comida", indicó Ángel Pretel.
Las emociones fluyeron mutuamente entre los niños y los festejados. Otro alumno de cuarto curso, David López, manifestó que se había emocionado "porque nos miraban todo el tiempo" y Alba Marqués que "no se esperaba que la residencia fuera así". La actividad ha servido para concienciar a los alumnos de la importancia de la compañía, del cariño tan necesarias para una felicidad plena.