LOURDES DURÁN. PALMA.
El Centre Cultural Contemporani Pelaires aloja "al mejor Ulbricht", uno de los "pintores mejor dotados de la cultura adquirida", a decir de Blai Bonet. Fallecido dos años atrás, Pep Pinya ha querido rendir "un homenaje al pintor y al amigo". Por ello, no le importa llenar las salas del Convento con los inmensos retratos de frutas y verduras que presentan la técnica preciosista del artista estadounidense, compartiendo espacio con sus paisajes o "poemas visuales", como dice el galerista.
Ulbricht que fue faro en los años sesenta -en 1965 representó a España en la Feria Internacional de Nueva York-, se instaló en Galilea (Mallorca) junto a su esposa, la también pintora Angela von Neumann en el año 1956. "Aquí empezó su gran trayectoria como artista", resalta Pinya.
A su interpretación "de difícil clasificación porque creo que si Ulbricht tuvo un estilo, fue el suyo propio" de los paisajes de la isla, de sus retratos de los frutos de la naturaleza y de personalidades del mundo cultural, Pinya apunta una frase del artista: "Pinto un retrato como pinto un paisaje y cuando pito un paisaje es como si fuera un retrato".
A la isla se desplazaron, entre muchos otros, el poeta Pablo Neruda en varias ocasiones para ser retratados al natural por Ulbricht, quien pintó también a personalidades como Ana María Matute, Azorín, la duquesa de Alba, Vicente Aleixandre, Camilo José Cela.
"Me gustaría exponer los grandes retratos de Ulbricht en una muestra internacional que adjuntara los escritos de aquellos poetas a quienes retrató. La he ofrecido al Institut d´Estudis Baleàrics. Aún no he tenido respuesta", señala el galerista.
La exposición, que se inaugura hoy en el Centre, contiene algo más de cuarenta obras, ningún retrato de esas personalidades pero sí de productos de la huerta, así como las primeras obras del pintor. Recorre, por tanto, lo mejor de él y "es una exposición para verla con detenimiento, para saborearla, porque Ulbricht tenía una técnica pictórica increíble".
Añade Pep Pinya: "Creo que muchos van a redescubrir a John Ulbricht", un artista que estuvo en la cima desde los 60 hasta finales de los años 80 y que después caería en un apagón creativo por motivos personales. Pelaires recupera el esplendor de un pintor y "de un gran amigo".