reportaje. Santa Maria. Iniciativas empresariales
PEP CÓRCOLES. SANTA MARIA.
Una empresa denominada La Balear de Ahumados SL (Santa Maria) ha comenzado a comercializar un producto novedoso y de presumible gran calidad. Se trata de la llampuga (Dorado en castellano) fileteada y ahumada. Este proyecto es por una parte una innovación pues este tipo de pescado no se comercializa así, y por otra es una apuesta por potenciar el sector pesquero balear pues se elabora exclusivamente con llampuga de las islas.
Para poder llevar a cabo la iniciativa se ha establecido un convenio entre la empresa y la lonja de Palma. En principio las estimaciones de producción son de 2.000 kilos para este primer año, informa Pere Coli, portavoz de Balear de Ahumados. Este pescado trasformado y envasado se venderá bajo la marca Illadepesca en tiendas especializadas.
La llampuga es un pescado muy apreciado en dos puntos del mediterráneo: Balears y Malta. Sólo en estas islas se pesca de forma especializada y con redes exclusivamente ideadas para la llampuga. El presidente de la Lonja, Bernat Bonet, indica que "se podría decir que es un pescado autóctono pues el consumo está muy centralizado aquí, en el resto del Mediterráneo, a excepción de Malta, no es apreciado de la misma forma. Nosotros lo consideramos una exquisitez". El presidente de la lonja agrega que "esta temporada ha sido muy buena. Se han pescado unos 60.000 kilos. Pero es que además de eso el precio ha ido incrementando porque la gente lo demandaba mucho en fresco".
Estamos hablando de un tipo de pesca estacional. Se captura desde finales de julio a finales de noviembre. Pere Coli explica que "con este proyecto de transformación conseguiremos desestacionalizar. Cuando el pescador tenga una buena jornada podrá vender la totalidad del pescado sin descartes pues nosotros lo hacemos ahumado y se irá vendiendo a lo largo del año, sin prisas".
Mercè Amer, consellera de Agricultura y Pesca, estuvo ayer en el acto de presentación y pudo degustar el producto aplicado a diferentes recetas: en pincho, sobre pa amb oli, sobre galletes d´Inca, en coca o sencillamente con sólo un chorrito de aceite de oliva y limón. La consellera alabó la iniciativa por la importancia económica y comercial, pero también en su vertiente gastronómica. Aseguró que "es un producto de exquisita calidad y con aplicaciones culinarias potencialmente muy importantes". El nuevo producto se comercializa a un precio de entre 5,90 y 6,30 euros el paquete de 80 gramos.