MATÍAS VALLÉS
El descubrimiento histórico de que la Reina no vota a Izquierda Unida -una exclusiva de Pilar Urbano- no dispensa la animosidad genérica de Eberhard Grosske hacia las monarquías, que acaba de hacer extensiva a los Reyes Magos desterrándolos abruptamente de Cort. Los soberanos de Oriente son ajenos a la religión, dado que aparecen en La vida de Brian. En cuanto a la polémica sobre su existencia, no son más ficticios que la Palma prometida por Aina Calvo. El comportamiento del teniente de alcaldesa se adentra en el maltrato a menores cuando recurre a una estratagema pueril, la estrechez de las calles, para exorcizar sus fantasmas regios. Insulta a los niños, al presuponerlos tan débiles como los adultos a quienes retira la cruz de los caídos de madrugada, para no herir su sensibilidad.
¿Qué viene a continuación?, ¿Grosske justificará la expresión "Cabalgata de los Reyes Vagos" como una errata del programa oficial? Para no pecar de católicos, los beateos o beatos del ateísmo acantonados en Cort montarán otro homenaje al Basural. Las Navidades laicas nos permitirán averiguar cuántos progresistas harán gala de papanatismo en la inminente visita a Palma de Woody Allen -cobrando, claro-, para demostrar que no sabe tocar el clarinete. Montarán una procesión en pos de una foto junto al rey Mago Splendini, papel interpretado por el neoyorquino en Scoop.
Si de niño has creído en Lenin, tienes mucho camino avanzado para sentir devoción adulta por los Reyes Magos. Pese a ello, el exaltado Grosske utiliza el pretexto de que las Navidades se festejaban durante el franquismo, para imponernos su pasión diabólica en Sant Antoni. Siempre bajo la coartada de proteger a la población, porque los progresistas soltarían osos panda en los sanfermines. Con la Navidad no se juega. Háganse las luces callejeras, y más le vale al concejal de Palma por Sencelles que los Reyes le traigan el título de coordinador general de IU. Aunque bien pensado, si Grosske viviera en Madrid, obligaría a que La Zarzuela se trasladara a otra ciudad.