L. DURÁN. PALMA.
En el lado opuesto a Cartier-Bresson y a Cristina García Rodero, ambos todo el día con la cámara en ristre, y el primero en función de su credo ´del instante decisivo´, se sitúa Javier Martínez Bueno. Como muestra, su retrato de Marruecos sin gente. "Hablan más los objetos", asegura.
Martínez Bueno, un fotógrafo nacido en Melilla y que fue elegido el pasado año con el primer premio de Generación 2007 de Caja Madrid, recrea en After shooting "la idiosincrasia" del país magrebí. A partir de sus estudios fotográficos, "en los que en medio de ese cutrerío, se retratan con ese patio inglés de fondo. ¡Eso es Marruecos!", dice.
Con una formación técnica de alto nivel, su paso a lo artístico "fue natural; es decir, que ni lo elegí, surgió".
De su librillo surge, además del renegar de algunos clásicos de la fotografía, el trabajar "al cincuenta por cien" lo documental y lo conceptual. Traducido: "primero hago un trabajo intenso de búsqueda, como el de estos estudios fotográficos que inicié en Nador, dos años atrás, y después ya coloco la cámara".
Al margen de la corriente contemporánea, él trabaja con cámaras analógicas.
Ahora Martínez Bueno está pasando un mes en el Centro Cultural de Andratx en el que ahonda en su actual proyecto: "usar la luz como objeto de descontextualización".
´after shooting´, Javier martinez bueno.
Galería SKL. Inauguración: Hoy, 20 h.