M. CUART. PALMA.
José Antonio Orts (Valencia, 1955) articula desde esta noche, a las 20 horas, en la Sala Pelaires, luz, sonido y escultura en unas obras que cobran vida a costa de la de los espectadores, sujetos pacientes de una experiencia singularizada a base de creaciones en las que, lejos de ocultarse, los circuitos electrónicos lucen "como el óleo en una tela".
Concebidos por el propio artista, esos circuitos se encargan de captar el movimiento o la luz y generar respuestas como las del Espacio en la menor, delimitado por tres columnas que, con sus tres acordes, crean un entorno en esa tonalidad.
"En cierto modo estoy condicionado por la técnica", reconoce el artista valenciano, ganador en 2004 del premio internacional de arte sonoro Deutsche Klangkunst Preis, quien desmonta el dilema evolutivo para apostar a la vez por el huevo y la gallina. "Desde el principio pienso en la forma y en la funcionalidad", sostiene.