MATÍAS VALLÉS
La suerte de Bartomeu Vicens está en manos de Antonio Capó, el juez que más y mejor pugnó para que Matas/Estarás fueran imputados en Operación Mapau. Su voto particular, formulado junto a otros dos magistrados, erigió un bastión de decencia cuando denunciar la corrupción del PP balear -de la que hoy nadie duda, a falta de decidir si ha sido igualada en la historia- era un ejercicio de lo más arriesgado. Por cuatro a tres, el Tribunal Superior votó conforme a la convicción de que los conservadores gobernarían eternamente. Porque a nadie se le ocurriría hoy que el anterior president y su vicepresidenta pudieran estar implicados en un caso de corrupción, ¿verdad?
Vicens se beneficiará de la farsa judicial según la cual el Parlament elige a los magistrados que van a juzgar a los diputados, habitualmente entre juristas de desconocido prestigio o viceversa. Pasemos a UM, el partido unipersonal concebido por su propietaria, Maria Antònia Munar, bajo el lema "Un Militante, un cargo", con la pretensión de morderle al PP una porción del negocio de la política. En contra del jolgorio actual, la mayor amenaza para la supervivencia de la formación no radica en la corrupción pasada, sino en la muy presente torpeza de los hijos de la dueña.
En la presente legislatura, UM planeó arañarle clientela al PP por el centro, así que eligió como presidente a Miquel Nadal, que sería expulsado de las filas populares por radical. Centrarse en Vicens o Munar -jugadores convencidos de que el casino les sonreiría eternamente- equivale en anacronismo a plantearse el futuro político de Matas. El desastre de los regionalistas radica en la degeneración de su regeneración. Melià no sólo alancea al Govern que le da de comer, sino que pide pista para seguir con el negocio, y todo ello a lomos de una oratoria lamentable. Grimalt y Ferrer disimulan su amilanamiento aparentando más edad de la que tienen. Antaño, la propietaria del partido amparaba la incompetencia de su prole. Hoy, el único desafío al monopolio de la derecha es Carlos Delgado.