EFE. MADRID.
Un estudio del Instituto Nacional de Consumo ha revelado que el hogar sigue siendo el lugar más peligroso, con el 58 por ciento de los accidentes domésticos y de ocio registrados el año pasado, la mayoría por azar o imprudencia. Balears y Canarias son las comunidades autónomas que registran menos siniestralidad en el ámbito doméstico con un 3,9 por ciento de hogares que han sufrido accidentes, en comparación con La Rioja (4,5 por ciento) y el País Vasco (4,1 por ciento) que es donde hay más incidentes de este tipo.
El informe presentado ayer demuestra, no obstante, que los 1.754.335 accidentes ocurridos en 2007 suponen un ligero descenso con respecto a 2004 (la última vez que se realizó el estudio) lo que, según la directora general de Consumo, Etelvina Andreu, se debe a "una mayor precaución y conciencia de los posibles peligros".
Las mujeres sufren más accidentes domésticos que los hombres (un 56,2 por ciento frente a un 43,8 por ciento), aunque hasta los 45 años son los hombres los que acumulan mayor número de lesiones, sobre todo relacionadas con deportes y juegos al aire libre.
"Son esos partidos de fútbol amateur, de solteros contra casados o de vecinos, y esas excursiones de fin de semana en bici lo que plantea más peligro para los hombres", ha explicado Andreu, quien también ha destacado el bricolaje y las "chapuzas" domésticas entre las causas más frecuentes.
Para las mujeres, sobre todo en las franjas de edad más avanzada, la casa y, en concreto la cocina, son los lugares en los que se producen más accidentes; lo que demuestra "que aún persiste una gran división de responsabilidades dentro del hogar", según Andreu.
El estudio ha sido realizado mediante entrevistas a 186.742 personas elegidas de forma aleatoria en núcleo poblacionales de más de 2.000 personas de todo el territorio nacional y, por definición, excluye los accidentes de tráfico, laborales, de deportes profesionales, peleas, atracos o enfermedades.
Andreu ha explicado que no sólo ha descendido el número total de accidentes, sino también la gravedad, como demuestra el hecho de que en 2007 sólo necesitara hospitalización en 2,2 por ciento, frente al 3,9 por ciento en 2004.