LOURDES DURÁN. PALMA.
En el vientre de la ballena, en la caverna de Platón, un grupo de sombras escucha a un hombre de negro, con gafas de miope. Lee poemas de Pere Gimferrer en inglés. A la par, simultáneamente, una mujer de cabello muy corto, rubia, vestida de negro, también lee poemas en inglés, los verbos catalanes de Joan Brossa. Miles de kilómetros de distancia, husos horarios diferentes, barridos por la tecnología.
Los actores: Laurie Anderson y Lou Reed. Dos escenarios de realidad: el Centre de Cultura Contemporani de Barcelona, (CCCB) y un centro en Berkeley, California. Cinco escenarios para la recepción en directo: Olot, Reus, Granollers, Lleida y Es Baluard de Palma.
La iniciativa de apuntarse a esta conexión poética en red supuso la clausura a las III Jornades Culturals Euroregionals, que estos días se han desarrollado en Es Baluard, con la asistencia de más de un centenar de personas llegadas de distintos parajes de habla catalana. Bàrbara Galmés ofició la gala de apertura, y ayer no faltó al cierre.
En el aljibe del museo, luces y sombras expectantes al fin de curso que iba a poner al mítico líder de la Velvet Underground en dimensión catalana, compartiendo versos de poetas como Blai Bonet, Carles Riba, Joan Vinyoli..., con su esposa, la cantante y actriz Laurie Anderson. Desde el Viejo y el Nuevo Continente, enzarzados por internet. Sólo que la red también se atasca y "llevamos quince de retraso", se escuchaba decir a un técnico desplazado a Palma para conectarnos con el CCCB y Berkeley.
"Me gusta mucho Lou Reed, ¡pero no tanto para perderme la cena!", decía un asistente hambriento y con muchas horas de congreso a la espalda.
Otros asistentes optaron por desparramar el cuerpo sobre colchones reciclados de Baleàrics Trend gracias al ingenio de la empresa Forniture e Industria 0 de Bita Bennàssar y Carles Gispert. "Lo hemos reciclado todo", decía el artista Gispert. A Lou le hubiera gustado acomodarse y leer con su tono aguardentoso el alarido de un sustantivo roto como el de Enric Casasses, del que leyó, ¡como no!, America. Esa que abandonará si no gana Obama, como dijo ayer en Barcelona el enamorado de Berlín.
Con los apuros de las conexiones que no se acoplaban desde el aljibe se pudo escuchar el making off que alguien con pudor se atrevió a definir como "un Gran Hermano".
Un año y medio atrás, el Institut Ramon Llull invitó a Lou Reed y a Patti Smith a leer a poetas catalanes en inglés. Fruto de aquella experiencia, surge este remedo. A la mujer de Horses la sustituye por Laurie, que lee con tibieza de abrazo los versos de Maria Mercè Marçal.
En pantalla aparece el público del CCCB, y en primera fila, la escritora mallorquina Antònia Vicens. El ojo indiscreto la perfila habladora y gesticulante con una amiga ante la espera de la salida a escena -para ellas sí- del verbo de Lou hecho carne. Los de las cinco orillas menores: Mallorca, Olot, Granollers, Lleida y Reus se tendrán que conformar con su versión de pantalla. Sólo que a este vídeo clip le faltó un poco de Take a walk on a the wilde side. Así es lo virtual.