J.F. MESTRE. PALMA.
"El MD82 es un avión antiguo pero muy seguro". La tragedia de Barajas, que ha provocado 153 muertos, ha puesto en tela de juicio la seguridad del avión que fletaba la compañía Spanair. Sin embargo, un piloto de la compañía aseguró ayer a este periódico que este modelo de avión es uno de los más seguros de la flota y muestra de ello es que en estos momentos por el planeta vuelan más de dos mil naves como la que se estrelló junto a la pista del aeropuerto de Madrid.
El experto aeronáutico explicó que el MD82 cuenta con un nivel técnico inferior a un Airbús, pero ello no le hace menos seguro. "Muchos pilotos se sienten más seguros a los mandos de un MD82 que de un Airbús, porque sienten más el pilotaje. En el Airbús dependes más de la computadora, mientras que en el MD es más importante el trabajo del piloto". El comandante explicó que este modelo tiene algunos inconvenientes si se comparan con otras naves. "Hacen mucho más ruido que los aviones modernos y consumen un 20 por ciento más de combustible. Por ello, muchas compañías aéreas los están retirando de sus flotas, pero no porque sea un avión inseguro".
Lógicamente los pilotos de la compañía con base en Mallorca intentaba encontrar una explicación a lo que había pasado. "No me lo explico. El avión tiene capacidad para despegar con un solo motor. Si el avión estaba en el aire es porque tuvo la suficiente fuerza para levantarse. El problema debió surgir después".
El experto tampoco quiso pronunciarse sobre ninguna hipótesis concreta de las circunstancias del accidente, aunque señaló que la caja negra del avión dará mucha información. "Más que una avería en el motor yo creo que pudo producirse una explosión que alcanzó al timón de cola. Si es así es imposible pilotar el avión y se estrella contra el suelo".
A pesar de la crisis que sufre la compañía Spanair, el piloto cree que el accidente no hay que atribuirlo a una falta de rigor sobre las revisiones técnicas que deben superar las naves, ni tampoco a una falta de experiencia o competencia de la tripulación. "En Spanair son muy rigurosos con las revisiones. Cada vez que un avión realiza un determinado número de horas de vuelo se realiza una revisión completa de la nave y se cambian los motores. Después cada semana se realiza una revisión a fondo, y otra diaria de dos horas. Además, antes de salir la tripulación realiza una última revisión y si nota algo raro ordena que se repare antes de despegar". El comandante mantiene que las normas de aviación son muy estrictas en cuanto a seguridad. "Si el piloto cree que existe algún peligro no despega. Por encima de cualquier circunstancia está la seguridad de los pasajeros", recalcó.
El trabajador de Spanair mostró un grato recuerdo de los dos compañeros que tripulaban la nave que murieron al estrellarse junto a la pista de Barajas. Conocía más al comandante del avión, Antonio García Luna, con quien había compartido más horas de trabajo que con el copiloto Francisco Javier Mulet Pujol. "Ambos tenían mucha experiencia, sobre todo Antonio. Si pudiera decir una lista de pilotos más preparados de la compañía, él estaría entre los primeros. Venía del Ejército y hacía muchos años que volaba con el mismo avión, realizando diferentes rutas.", señaló. Por ello, el experto descartó que el comandante hubiera decidido iniciar el despegue si hubiera notado algún fallo grave en el error. "Muchas veces los pilotos de Spanair hemos decidido no despegar porque hemos notado algún fallo, y por encima de todo está la seguridad. Cuando tomamos esta decisión somos conscientes de los perjuicios que ocasionamos a los pasajeros y a la compañía, pero a mí no me consta que Spanair haya sancionado nunca a un piloto que no haya querido salir".