M. E. V. PALMA.
Para Pedro Flores, el hierro puede moldear cualquier objeto. Todo depende de la voluntad del escultor y de sus conocimientos sobre el pulso de la roca. Sus últimas creaciones, reunidas bajo el título El espíritu de la piedra, podrán contemplarse en el Espai d´Art Miquela Nicolau (Felanitx) hasta el próxmo 12 de octubre.
Flores consigue tallando un tren pétreo, camiones, sobres para cartas de amor, sillas, mesas, el sexo masculino y el femenino, un par de chancletas o libros. Conceptos como el de crisis los resuelve a partir de la forja en hierro de una especie de bolso todo lleno de agujeros que rebosa de piedras, simbolizando el peso en el que a veces se convierte la existencia.
De sala en sala, el espectador reconocerá en lo inmóvil el pálpito del discurrir del tiempo y su contenido. Una obra que acomoda la naturaleza, la tradición y el espíritu.