REPORTAJE. Inauguración
AGENCIAS. PEKÍN.
La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín, que tuvo una audiencia de aproximadamente 1.000 millones de personas en todo el mundo, no fue tan ´real´ como pareció. Pese a la espectacularidad de la puesta en escena, ayer se conoció que se realizaron algunos trucos en la retransmisión televisiva y que una niña reemplazó haciendo playback a la cantante real del tema ´Canción para la patria´ por una cuestión de "imagen internacional".
Un pequeño fragmento de las imágenes emitidas por televisión y mostradas en el estadio olímpico de los espectaculares fuegos artificiales de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos en Pekín fue grabado con anterioridad, informó ayer el diario ´Beijing Shibao´.
Las impactantes imágenes de las huellas de pie repartidas por la ciudad no fueron emitidas en vivo, sino preparadas durante un año con técnicas de animación, aseguró el diario en base a declaraciones de un empleado de una productora de videos. Sólo la transmisión de la última de las 29 huellas generadas con fuegos artificiales fue en vivo.
"Algunas de las tomas se produjeron antes de la ceremonia de apertura para darles un efecto teatral", indicó a la prensa Wang Wei, vicepresidente ejecutivo de los Juegos. "Hubo huellas de fuegos artificiales. Algunas se produjeron en directo. Quizá otras se utilizaron del material grabado con anterioridad", explicó Wang.
Un nuevo truco se conoció ayer al informar una agencia china que una niña reemplazó haciendo playback a la cantante real del tema ´Canción para la patria´ por una cuestión de "imagen internacional". Yang Peiyi, de apenas siete años, interpretó la canción, pero el director musical Chen Qugang dijo que se pidió a otra niña, Lin Miaoke, de nueve años, que fuera la que se presentara en el estadio nacional de Pekín haciendo playback "considerando que la imagen en el extranjero" era "de interés nacional", informó la agencia semioficial ´China News Service´.
Yang, estudiante en una escuela primaria relacionada con la Universidad Normal de Pekín, no estaba decepcionada por no aparecer en el acto y sí feliz por haber estado presente con su voz.
Chen contó a la Televisión Central China que Yang grabó previamente la canción y dejó que la pusiera en escena Lin, que tenía más tablas para hacerlo al haber aparecido ya en numerosos anuncios de televisión, en una decisión en la que participó el gobierno chino. Lin captó la atención del mundo entero después de la ceremonia, con una aparición en la portada de ´The New York Times´ incluida.