V. SÁNCHEZ. PALMA.
No pierde el Rey ocasión de demostrar dos de sus grandes pasiones: el mar y la gastronomía. Por eso, cada representante de Estado o invitado de lujo del monarca que pasa unos días de descanso en Mallorca suele recibir ´regalos´ especiales: una vuelta a bordo del Fortuna o una cena en uno de los restaurantes predilectos de don Juan Carlos, el Flanigan de Puerto Portals. El presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev ha descubierto en estos días la hospitalidad de nuestro soberano.
Tras pasar buena parte de la mañana del pasado domingo en alta mar, donde dejaron patente las buenas relaciones existentes entre España y Kazajistán y la estrecha relación entre ambos, decidieron continuar la charla en torno a la mesa. Puerto Portals fue su destino, el Flanigan, escenario de la conversación.
La llegada del monarca y Nazarbayev al pantalán fue casi una sorpresa para todos los presentes, que siguieron desde la distancia el corto paseo del Rey y el kazajo hasta el restaurante. Fue en ese instante cuando unos reporteros gráficos solicitaron permiso para fotografiar el momento. Aunque el presidente del país asiático no estaba por la labor, don Juan Carlos intercedió a favor de los fotógrafos que pudieron realizar su trabajo, eso sí, desde la distancia.
Tras la cena, el monarca emplazó a Nursultan Nazarbayev a la audiencia que ayer tuvo lugar en L´Almudaina. El próximo invitado será el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aunque esta visita, de carácter oficial, no dará lugar a tiempo de ocio.