EFE. PALMA.
Los más de 4.000 motoristas que participaron ayer en la 32 edición de la Vuelta Internacional a Mallorca han vivido una convocatoria marcada por la alegría, tras la primera victoria del mallorquín Jorge Lorenzo en la categoría reina de motociclismo, seguida por miles de aficionados en bares y hoteles.
Los motoristas congregados ayer por la mañana en las Avenidas de Palma estaban dispuestos a recorrer la isla de Mallorca como cada año, pero no imaginaban que la jornada iba a estar marcada por un acontecimiento histórico para el motociclismo balear.
"Es increíble", afirmó Jaime López, el vicepresidente del 1/2 Milla Sportclub, organizador de la Vuelta de Mallorca, tras la victoria de Lorenzo.
"Conozco a su padre y a Jorge lo que visto correr de pequeñito", explica López emocionado ante su victoria en el Gran Premio de Estoril (Portugal), en la tercera carrera del campeonato del mundo de MotoGP.
Los motoristas han seguido la carrera desde bares y hoteles, durante su recorrido por la isla con motivo de esta convocatoria que cada año registra más participantes.
Los más de 4.500 motoristas participantes en esta Vuelta salieron por la mañana de Palma en dirección a Andratx, tras lo que han recorrido la Sierra de Tramuntana hasta Alcùdia, donde se han parado para comer y a ver la carrera con emoción. Durante buena parte de la comida, los ojos de los moteros estuvieron clavados en cuatro pantallas de televisión mientras vitoreaban los adelantamientos del joven piloto mallorquín.
Después, hubo chocolatada en Son Servera y regreso por la carretera para acabar en el circuito de Llucmajor cerca de las siete de la tarde, donde seguro que se habló de la histórica hazaña de Lorenzo.