EUROPA PRESS. PALMA.
La Unidad de Trastornos Alimentarios del hospital de Son Dureta de Palma atiende cada año a entre 160 y 170 nuevas pacientes que sufren anorexia o bulimia, la mayor parte son mujeres adolescentes, que reciben una atención sanitaria nutricional y también psicológica. Asimismo, se realizan unas 3.500 consultas y tratamientos anuales, de los que 2.500 son de psiquiatría y psicología y 1.000 de enfermería.
La responsable de la UTA, María Carrera, señaló que el servicio dispone de un área específica de hospitalización, con ocho camas para pacientes ingresadas; entre 10 y 12 plazas como hospital de día, y un servicio consultas externas para atender a pacientes con anorexia, bulimia y con otros trastornos de la alimentación no especificados que necesitan de atención médica.
Asimismo, precisó que Son Dureta es el único centro de la red pública de Salud de la comunidad autónoma que presta una "atención global" a personas que sufren trastornos de la conducta alimentaria, un trabajo que desarrollan una veintena de profesionales, entre los que se encuentran dos psiquiatras, dos psicólogos, ocho diplomados en enfermería, seis auxiliares de enfermería, un endocrinólogo y una auxiliar administrativa.
La doctora concretó que la anorexia es una alteración grave del comportamiento alimentario que se caracteriza por el rechazo a la ingesta de alimentos. Las personas que padecen esta enfermedad también recurren otros medios -utilización de purgas, provocación de vómitos y ejercicio físico excesivo- para perder peso, un hecho que provoca una desnutrición progresiva.
En cambio, la bulimia es un desorden alimentario causado por la ansiedad y por una preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico. Los que sufren este desorden alimentario "suelen alternar periodos dónde comen de forma compulsiva con dietas radicales, asociadas con vómitos e ingesta de medicamentos, sobre todo laxantes y diuréticos, especificó al respecto.
Así, de acuerdo con los datos aportados desde Son Dureta, la prevalencia de la anorexia en mujeres de entre 12 y 24 años es del 0,5 a 1 por ciento, mientras que la prevalencia de la bulimia en mujeres de ese mismo tramo de edad es de 1 a 1,5 por ciento.