9m. una candidata que aspira a superar la división entre izquierdas y derechas
VIRGINIA EZA. PALMA.
María Fiol encabeza la candidatura al Congreso por Balears de Unión Progreso y Democracia (UPyD), el partido impulsado por Rosa Díez. Procedente de las filas del PP, afronta esta campaña consciente de las dificultades de lograr un escaño, pero ilusionada por superar la división entre izquierdas y derechas y consolidar su opción para las próximas autonómicas.
-La financiación está siendo el tema estrella de esta campaña electoral. ¿Cuál es su propuesta?
-Queremos que los impuestos que pagamos repercutan en nuestra Comunidad Autónoma igual que en las otras, ya sea a través de inversiones estatales o por la vía de convenios. Como en todos los aspectos de nuestro programa, en esta materia defendemos la igualdad que consagra la Constitución. Todas las comunidades autónomas deben ser iguales.
-Destacan textualmente, entre sus propuestas para Balears, "un bilingüismo sin imposiciones y con garantía constitucional"
-Aquí también nos basamos en la Constitución. Queremos que en Balears haya un bilingüismo real que ahora no existe, que cuando nuestros hijos acaben los estudios dominen tanto el castellano como el mallorquín, porque eso ampliará sus posibilidades. Se trata de que una lengua no esté por encima de las otras y que los padres puedan elegir la lengua de la educación de sus hijos.
-Hay muchos ciudadanos que consideran que la lengua que está ahora mismo por encima es el castellano.
-De pequeña a mí me daban las clases en español, como se decía entonces, y en los recreos y en casa hablábamos mallorquín. Dominábamos las dos lenguas. Yo nunca me sentí mal hablando mallorquín y no me quiero sentir mal hablando castellano. Lo que me causa rechazo es la imposición y en Balears, en materia lingüística, se está imponiendo.
-Sus planteamientos coinciden en gran parte con los de Ciudadanos. ¿Porqué no han unido sus fuerzas?
-Ciudadanos se declara de centro izquierda y nosotros somos un partido transversal, con personas que proceden desde la izquierda más crítica a la derecha liberal.
-Ha sido usted militante histórica del PP y en la pasada legislatura ocupó un cargo en el Govern. ¿Le preguntan mucho si su abandono tiene que ver con la pérdida del poder autonómico por parte del PP?
-Me lo han preguntado, pero no es así. Sencillamente, llegó un momento en el que me di cuenta de que la evolución del partido y la mía no eran iguales. A mí me cuesta entender el concepto de derechas e izquierdas, esa impresión de buenos y malos. En el último año ya sentía eso y continué en el Govern por lealtad a Jaume Matas, porque somos amigos. Después podía haberme quedado en casa quejándome o pasar a la acción y cuando conocí a UPyD, un partido que superaba esa división de derechas e izquierdas, me ilusioné y decidí pasar a la acción.
-¿A qué partido esperan arrancar votantes?
-Obviamente sé que es muy difícil que logre un escaño. No obstante, hay mucha gente que no tiene decidido su voto y abstencionistas desilusionados a los que podemos ilusionar. De todas formas, pase lo que pase el día 9, el día 10 seguiremos trabajando. Como dijo Fernando Savater, hemos venido para quedarnos. Estas elecciones nos servirán para consolidarnos de cara a las próximas autonómicas.