ARCO 2008. La presencia mallorquina
Los galeristas de Mallorca acuden a un Arco ´polémico´ sin el apoyo del Govern
Pelaires, Ferran Cano, Xavier Fiol y Horrach Moyà califican la actitud de "paso atrás" en un momento en que la feria más internacional de arte española criba la presencia de espacios nacionales
LOURDES DURÁN. PALMA.
Criba de ávida cuchilla. Caídas en la Bolsa de Nueva York y, en consecuencia, en el resto de mercados bursátiles. Una nueva directora, con ideas contundentes, que están levantando una gran polvareda: Lourdes Fernández. La vigésimo séptima edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO) abrirá sus puertas el próximo miércoles en Madrid precedida por los tambores de guerra. Son ya varias comunidades en alerta: Andalucía y Valencia. En Balears, las cuatro galerías seleccionadas, Pelaires, Ferran Cano, Xavier Fiol y Horrach Moyà, acuden en esta ocasión sin apoyo del Govern balear.
Cada año, Art Palma, la asociación de galeristas, recibía una subvención en función de las ferias de arte a las que acudía. "Para este año, no hemos recibido nada. Tan sólo ha habido conversaciones en las que nos han dicho que asistirán el día 15, el más complicado porque se abren las puertas al público, y por tanto podremos hacerles menos caso", señala, con cierta ironía, Josep Pinya.
Otro veterano en estas lides, Ferran Cano recuerda que "las ferias de arte no son ni de derechas ni de izquierdas, pero las instituciones deberían saber que invertir en cultura genera beneficios. Basta ver los casos del País Vasco y Cataluña. ¿Qué pasa si nos quedamos atrás? No se puede pensar que siempre tendremos un Barceló...".
Le matiza Pinya: "Es Barceló quien promociona al Govern; no a la inversa".
"Tiene que haber debate. Parece que el actual Ejecutivo no lo tiene claro", tercia Xavier Fiol.
Con una nómina de 30 artistas, en su mayor parte internacionales, la apuesta de las galerías de Mallorca se verá en el programa general, en un recinto reestructurado por el arquitecto Juan Herreros. La Horrach Moyà acude a los programas Performing Arco, con Joan Morey, y a Expanded Box, con Carlos Congost.
El recorte de espacios nacionales en la inminente edición de la feria -de las 224 galerías seleccionadas, 68 son de España y 156, extranjeras-, es observado como un posible aviso a navegantes.
"El error del sistema en Arco es que los galeristas no pueden ser juez y parte. Creo que es injusto que no hayan seleccionado a la galería Maior, que es tan buena como algunas de las extranjeras seleccionadas", sentencia Juan Antonio Horrach Moyà. "Mientras los que elijan no sean comisarios, el sistema no será justo", apostilla.
"Por el tipo de comité, hay actuaciones fraudulentas. Como dijo Borges, no hay fraude sin expertos".
"Se han eliminado galerías españolas con un buen nivel a cambio de otros espacios internacionales que no tienen tanta calidad. Es un hecho que Arco no ha triunfado nunca internacionalmente", añade Cano.
Es Baluard
Prefieren esperar a que concluya ARCO para emitir un comunicado conjunto en torno al reciente escándalo surgido a raíz del nombramiento a dedo de la nueva directora del museo Es Baluard, Cristina Ros, periodista y crítica de arte del Grupo Serra hasta su elección.
Con todo, hay diversidad de temperaturas en el termómetro de los galeristas: "Todos sabemos que los comités crean fraudes, pero es el sistema más seguro. Lo ocurrido en este museo es desgraciadamente congruente con su esencia", atiza Cano. Baja en grados con Piña: "Estoy sorprendido del sistema elegido, y hay que darle una oportunidad a Ros". Asciende de nuevo con Horrach Moyà: "La nueva directora no está capacitada".