El ´Ritus´ lo oficia Rafa Forteza
El artista inauguró ayer dos muestras de obra pictórica y escultórica de los últimos años en dos centros de Colonia: en la galería Henseleit y en la iglesia Sankt Peter, que cierra una etapa con la despedida de su párroco
Forteza: "El hombre llegará a destruirse por la razón". Foto: I.E.B
M. ELENA VALLÉS
No es fácil seguir los meandros de la conversación de Rafa Forteza. Cuando uno lo consigue se sorprende de cómo el mallorquín utiliza el arte como proceso de purificación personal y para dar respuesta a las patologías del individuo. La exposición Ritus I, inaugurada anoche a las 19 horas en la Kunst-Station de la iglesia Sankt Peter y que podrá verse hasta día 27, viene a ser una especie de liturgia en la que Rafa recita inconscientemente los versículos estéticos de la biblia que fija su quehacer diario; porque él advierte: "No me gusta hablar de mi propia obra ya que en el momento que afirmo una cosa estoy excluyendo otra y, en este sentido, acoto la visión del espectador". El umbral de la iglesia es pequeño y parece querer mantener discreción en cuanto a todo lo que alberga. En el interior una mastodóntica sala ha sido desprendida de toda ornamentación eclesiástica -fue así en el año 1987- y revestida de materiales desnudos al uso de una galería moderna. Al entrar, un cuadro de Rubens dialoga con dos esculturas del artista, que pertenecen a su etapa de los espacios primarios de los años 90. El primitivismo de los materiales y el juego a tres bandas que proponen mantuvo absortos durante un buen rato a los asistentes a la inauguración, entre quienes se encontraban el galerista Frederic Pinya, el presidente del Institut d´Estudis Baleàrics, Sebastià Serra, y su coordinador, Antoni Planas, puesto que el organismo ha colaborado en la organización de la muestra y en la edición de un catálogo en catalán y alemán. El recorrido, trufado por las improvisaciones al órgano de Dominik Susteck y el recitado de poemas de Jochen Winter, fue seguido muy de cerca por el párroco Friedhelm Mennekes, quien se despidió de la dirección de este espacio por jubilación. En el presbiterio, donde también lucieron en su día varias piezas de Chillida o Tàpies, un tríptico se refleja sobre un gran libro de grabados, que ya mostró en 1994 en la Fundació Pilar i Joan Miró. En un pequeño recodo de la sala, oculto como en una cripta, un cuadro de gran formato abre al espectador el mundo de los espíritus. En la penumbra, los daimones, que parecen haber salido de un agujero, lanzan profecías. El título del lienzo es ya una tautología: Tengo recuerdos de futuro I, obra ya mostrada en el Centre Cultural Pelaires el pasado verano. "Yo me vuelvo atemporal en esta obra porque si realmente conociera el futuro, éste automáticamente se convertiría en pasado. Además, creo en la existencia de estos fantasmas pero no sé muy bien si el que cree soy yo mismo, porque tengo varios heterónimos". En la galería Frank Henseleit, en la que se inauguró a las 17 horas la muestra Ritus II, formada por obra reciente del artista, pende una segunda parte del mismo cuadro. A través de una escalera de caracol se accede a la primera planta. Por un lado las figuras estilizadas, estalactíticas, trabajadas a partir del ensamblaje de maderas y plastilina con polvo de porcelana, se mantienen en reunión dialogando en proporciones y formas: "Me interesa poner en evidencia cómo un elemento monolítico va perdiendo su propia idiosincrasia y adquiere la identidad del grupo". Pero sin duda, las piezas con más fuerza son los bosques, la única instalación realizada ex professo para la exposición y pergeñada en la iglesia. Se trata de pequeñas esculturas realizadas a partir de ramas secas (albons), siguiendo la estela del arte povera, que marcan un territorio a partir de las aristas y los ángulos dibujados por los palos y que contienen un concepto muy telúrico. Por último, con La vara del yo Forteza esgrime una defensa por la subjetividad: "El hombre llegará a destruirse a través de la razón".
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de diariodemallorca.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.