calvià. la futura norma urbanística del municipio queda paralizada
R. FERRIOL / I. MOURE. PALMA.
El Govern ha paralizado el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Calvià -la norma urbanística del municipio-, porque no incluye la protección de las saladinas (un vegetal con especies endémicas) y de la zona húmeda de sa Marina de Magaluf. Así se confirmó ayer desde la conselleria de Medio Ambiente.
Esta decisión retrasará varios meses la aprobación de la normativa urbanística, ya que el Consell suspenderá su aprobación definitiva y retornará el plan al Ayuntamiento para su modificación. Hay que recordar que el alcalde calvianer, Carlos Delgado (PP), pidió recientemente a la consellera de Territorio, Maria Lluïsa Dubon, que agilizase los trámites para que el Plan General estuviese aprobado antes de final de año.
La norma urbanística estaba pendiente de la aprobación definitiva por parte del Consell Insular, que envió el texto a la Comisión Balear de Medio Ambiente para que ratificase el proyecto municipal. Dicho organismo, que se reunió el lunes, detectó que la documentación no recoge las prescripciones impuestas en las comisiones de diciembre de 2006 y de junio de 2007.
Estas condiciones hacen referencia al Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de Magaluf y exigen la protección de la zona húmeda de sa Marina y de la comunidad de saladinas que allí se encuentra. En total, hay nueve especies de este vegetal, de las cuales cinco son endémicas. Una de ellas, es conocida por el nombre científico de Limonium magallufianum Llorens, en peligro de extinción según el catálogo nacional de especies amenazadas .
Por estos motivos, se determinó que el PGOU no podía ser aprobado. De hecho, hace diez días se reunió el comité técnico que valoraba la normativa urbanística. En dicho encuentro, incluso el representante del Ayuntamiento votó a favor de paralizar el plan general, al no recoger las dos condiciones impuestas por la Conselleria.
Hoy, la Comisión Balear de Medio Ambiente notificará a la institución insular su decisión, que es vinculante, para que suspenda la aprobación de la normativa urbanística. Después, el Consell retornará el plan al ayuntamiento de Calvià, que deberá modificarlo.
Las especies de saladinas están protegidas por un plan de recuperación aprobado el pasado verano por la conselleria de Medio Ambiente. Dicho plan, con una vigencia de cinco años, determina que debe mantenerse la suspensión cautelar de cualquier actuación urbanística en la zona donde se encuentran, por lo que un megaproyecto hotelero deberá revisarse.
Además, en su resolución, el departamento autonómico instó al consistorio calvianer a que asumiese el plan de recuperación, ya que éste incluye aspectos urbanísticos de potestad municipal.
Port Adriano
Por otro lado, ayer el GOB calificó de "vergüenza" el hecho de que el Govern haya permitido el inicio de la ampliación de Port Adriano (El Toro), a pesar de que no se haya resuelto todavía un recurso interpuesto por la organización ecologista contra estas obras.
"Es un proyecto que dañará la zona y que arrasará un hábitat considerado prioritario para la conservación por parte de la Unión Europea", señala el GOB en una nota, donde indica que un tercio de la superficie del nuevo puerto se ubica sobre praderas de posidonia.