BÚSQUEDA EN S´ARENAL. EL CUERPO, al parecer DE una mujer mayor, llevaba en el agua unos dos meses
M. OLLÉS / X. PERIS. PALMA.
Un cadáver sin brazos ni piernas apareció ayer por la mañana en la playa de Portals Vells, en Calvià. El cuerpo presentaba tan avanzado estado de descomposición -de sus extremidades sólo quedaba el fémur izquierdo- que el examen inicial no permitió confirmar su sexo. El médico forense apuntó que podría tratarse de una mujer mayor que habría muerto hace unos dos meses por causas aún desconocidas, aunque todos los datos están a la espera de ser confirmados en la autopsia que, según lo previsto, se practicará hoy. La Guardia Civil, todavía a la espera de identificar a la víctima, baraja la posibilidad de que pueda tratarse de Margalida Bestard, la septuagenaria que desapareció el pasado 10 de octubre, cuando fue vista por última vez en s´Arenal de Llucmajor.
Hacia las once de la mañana, una patrulla policial descubrió el cuerpo muy cerca de la orilla en la playa de Portals Vells. En pocos minutos, cuatro patrullas de la Guardia Civil y una de la Policía Local de Calvià acudieron al lugar, una recóndita y solitaria cala, y sacaron el cuerpo del agua. El hallazgo fue comunicado al juzgado de guardia y un médico forense se desplazó a Portals Vells para examinar el cuerpo.
Unos dos meses muerta
La primera inspección ocular no permitió extraer conclusiones. El cadáver, en avanzado estado de descomposición, conservaba el fémur izquierdo, la cabeza y el tronco, pero carecía de extremidades. El forense no pudo confirmar su sexo, aunque se cree que puede tratarse de una mujer mayor. No se hallaron evidencias sobre la causa de la muerte, pero se sospecha que esta pudo producirse hace unos dos meses. Varios buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil rastrearon las aguas cercanas al lugar del hallazgo en busca de algún indicio.
Los investigadores se centran ahora en descubrir la identidad de la víctima, un trámite que con la información de que se disponía ayer se antojaba complicado. La Policía Judicial sopesa la posibilidad de que el cuerpo pueda pertenecer a Margalida Bestard, la mujer de 72 años que desapareció el pasado 10 de octubre mientras cobraba a varios inquilinos en un edificio de s´Arenal de Llucmajor. La información preliminar sobre el cadáver -mujer, mayor y muerta hace aproximadamente dos meses- avalan esta hipótesis.
Hace ahora una semana, la investigación sobre la desaparecida dio un paso al frente. Los investigadores registraron a fondo dos viviendas, propiedad de un sospechoso con quien la mujer se había citado aquella mañana. El hombre ya se vio implicado en la misteriosa desaparición de otra mujer en 1996 e incluso estuvo en prisión por ello. En ninguno de los dos casos se han hallado, hasta el momento, pruebas concluyentes.