urbanismo. Informe sobre la degradación de la costa de Mallorca
F. GUIJARRO. PALMA.
La necesidad de demoler diversas construcciones y de elevar la protección de varias zonas del litoral mallorquín son algunas de las propuestas formuladas por el ministerio de Medio Ambiente en su informe sobre la Estrategia para la sostenibilidad de la costa, en el que además se destaca el elevado incumplimiento que en esta materia se ha dado durante los últimos años y la importante degradación existente en muchos puntos. El derribo de algunos hoteles y la eliminación de construcciones, como piscinas o chiringuitos, son algunas de las ideas apuntadas.
La zona de Calvià y Andratx se señala como una de las más erosionadas por la actividad humana, con 129 construcciones en la zona de dominio público marítimo terrestre, seguida de las bahías de Palma y Pollença, con 106 y 100 ocupaciones respectivamente. En el conjunto de la isla, se superan los 700 casos.
Ante esta situación, en el informe se es tajante a la hora de defender "el inicio de expedientes sancionadores y de órdenes de demolición" contra ese tipo de situaciones, como embarcaderos, chiringuitos, piscinas, casetas y similares cuando estos elementos incumplan la Ley de Costas. Esta propuesta se plantea para zonas como la Badia de Pollença, Serra de Tramuntana, sa Ràpita o la zona de Calvià y Andratx, entre otras. Pero además se señala la demolición de establecimientos hoteleros, como el Don Pedro en Cala Sant Vicenç, o del existente en Cala en Fonoll, junto al Port d´Andratx.
El documento editado por el Ministerio de Cristina Narbona realiza también advertencias respecto a los daños que se van a derivar de proyectos en desarrollo. Como ejemplo, se indica que "la propuesta de ampliación de infraestructuras portuarias de Port Adriano para albergar grandes yates podría acentuar el estado regresivo de la Platja de Penyes Rotges y las praderas de posidonia".
También se analiza la "sobreexplotación" de numerosas playas de la isla y los daños que a nivel paisajístico se han generado. Y se lanza una advertencia: el cambio climático y el consiguiente aumento del nivel del mar y cambios en el oleaje pueden ser perjudiciales en diferentes zonas, como la Badia de Pollença, Artà, Andratx, Calvià y la Badia de Palma. En esta última, se advierte que se puede ver afectada "de forma crítica" la Platja de Palma.
Elevar la protección
Dado el alcance de los males que afectan a la costa de Mallorca, se propone elevar los actuales niveles de protección en diferentes puntos del litoral mallorquín, con medidas como la ampliación de los espacios naturales.
En concreto, se citan los casos de es Saluet en Andratx, en el conjunto de la Serra de Tramuntana, s´Albufereta en Pollença, sa Ràpita y es Trenc, y la ampliación de las zonas protegidas de Alcúdia, Artà o Llucmajor, por citar algunos ejemplos.