MATÍAS VALLÉS
Al Gore vuela a Palma en jet privado, con lo cual contribuye al cambio climático más que cien mallorquines en todo 2007. Al cabo de un año en ese régimen de vuelo, ha recalentado el globo más que la población entera de Mallorca. El poder destructivo de su huella de carbono equivale a soltar una manada de brontosaurios en una megalópolis. Estoy a punto de afirmar que su tournée daña más al planeta que su siesta de ocho años en la Casa Blanca. Siempre puede argumentarse que, si invitas a Brad Pitt y Angelina Jolie, viajan en jets separados, por lo que se duplica el cinismo climático.
El estilo de vida del ex vicepresidente equivale a combatir el recalentamiento con lanzallamas. El Instituto de la Empresa Familiar cumple con el heliotropismo de arrimarse al Gore que más calienta, aunque nos asombra la curiosa ausencia en esa entidad de las instituciones públicas y partidos políticos, las empresas que emplean a un mayor número de familiares. Abonar mil doscientos euros per cápita, para escuchar las obviedades del inventor del cambio climático, es un gesto de conmovedor altruismo. Máxime si se recuerda que estamos ante un hombre al que ha derrotado incluso George Bush, incapaz de obtener victorias en Afganistán, Irak o Corea del Norte.
Mirar al cielo donde se recorta la silueta del jet de Gore, so pretexto de salvar a la Tierra, es más supersticioso que encomendarse directamente a la divinidad. Quizás el Creador ha sentenciado ya a un planeta donde los espabilados se visten de verde. Los ecologistas no quieren reducir las colas en los aeropuertos, sino saltárselas y vivir en el pescante de un reactor privado. Les molesta la masa, como a todos. El ex vicepresidente sería un mensajero divino porque, con un par de miles de Gores, la destrucción del globo está garantizada. En pleno festival de tornados, el responsable de la meteorología balear sentencia que "el tiempo es muy variable", como si hablara de mujeres. A eso lo llaman ciencia. Con todo, bienvenido sea el cambio climático, si me lo explica Angelina Jolie.