nit de l'art. apertura de la temporada artística
El arte seduce Palma
La ciudad vivió anoche una fiesta popular con su decimoprimera Nit de l´Art. La gente se volcó de manera masiva con la iniciativa y el resultado fue la edición más concurrida que se recuerda. Los galeristas, entusiasmados
CARLES MULET. PALMA.
"Los ciudadanos se han hecho suya la Nit de l´Art". Palabras del presidente de la Asociación de Galeristas, Pep Pinya, ayer por la noche, desde un abarrotado centro cultural Pelaires. La pintura de Mimmo Paladino allí expuesta, por momentos, apenas se pudo ver. Mucha gente alrededor.
A tenor de lo que se vio anoche por las calles, galerías y centros de arte palmesanos no le falta razón a Pinya. La Nit de l´Art suma y sigue. Crece en su oferta y crece con ella la respuesta del público, que ayer fue muy numeroso, no especialmente joven, con mucha presencia extranjera y se presentó muy engalanado para la ocasión.
En muchas salas, las piezas expuestas perdieron su protagonismo a medida que avanzó la noche. No se podían ver. O al menos con la tranquilidad y distancia necesaria. La exposición de Luis Gordillo en la galería Maior otra muestra de ello. El veterano artista sevillano, presente, no daba crédito desde la puerta. "Increíble el río de gente, la verdad es que no me lo esperaba. Ni Madrid con su Noche Blanca". Palabras mayores en boca de una autoridad.
El Casal Solleric -que volvió a asumir una edición más la condición de centro neurálgico y de punto de encuentro- se llevó el premio al lugar más concurrido. Ya desde los primeros momentos de la noche no cabía un alfiler. En ninguna de sus salas. El motivo de ello, al margen de las tres exposiciones que allí se estrenaron -reclamo ineludible- la tuvo la comitiva de autoridades locales. Tras pasar antes por el Espai Ramon Llull y el Museu de Mallorca, se pusieron de acuerdo para dar desde allí la salida oficial a la noche. Eran las 20.00 horas. Por el camino al Passeig del Born se perdió el president del Govern, Francesc Antich, que por motivos de agenda no pudo más que empezar la velada. Entre autoridades, prensa y ciudadanos el edificio se quedó pequeño enseguida. Fue así hasta el final.
Bàrbara Galmés, la consellera de Educació y Cultura fue contundente. "Palma quiere al arte, disfruta con noches como esta". "El año que viene trataremos de ampliar los horarios", confesó, adelantó. La Nit de l´Art número doce ya está, pues, en marcha. Asimismo, Galmés quiso destacar "la gran variedad de las propuestas" exhibidas. "Hay arte para todos los gustos, es lo bueno".
Por su parte, Joana Lluïsa Mascaró, vicepresidenta del Consell y máxima responsable del departamento de Cultura y Patrimoni, habló de obras "muy potentes". "Miró, Txillida, Gordillo, los menorquines del Espai Ramon Llull, los alambres de Ferrán Aguiló...estoy disfrutando mucho". La alcaldesa de Palma, Aina Calvo, no dudó en hacer público uno de sus pecados "confensables". Acababa de ver El pecado salva, la instalación del griego Marios Elefthériadis. "Sin duda la gula, el hambre que no dejo de tener. Quemo mucha energía", bromeó.
También se dejaron ver -entre otros- en este amplio séquito de autoridades, Nanda Ramon, concejala de Cultura de Cort; Joan Carles Gomis, jefe de área de Cultura del consistorio palmesano; Pere Joan Martorell, director general de Cultura del Govern o Eberhard Grosske,teniente de alcalde de Cort, que tuvo ´unas palabras´ con uno de los animales de Elefthériadis.
La opinión de los galeristas fue unánime anoche. "Lo de hoy, increíble", Joanna Kunstmann no daba crédito, ni abasto, desde su abarrotada sala de la calle San Feliu."Esta noche ya supera cualquier previsión posible. Ha llegado un punto en que la Nit de l´Art funciona casi sola, por inercia", Pep Pinya, entusiasmado. "Este año se ha subido un escalón más en cuanto asistencia", Joan Guaita dixit. "Es posiblemente el año que más gente recuerdo", Joan Oliver, contundente, desde su espacio de la calle Montcades ahora revestido con la obra de Joan Miró.
Gero Martínez, máxima responsable de la galería Maior y principal ´culpable´ de que el último Premio Velázquez de las Artes Plásticas, Luis Gordillo, estuviera ayer en Palma, quiso destacar lo que para ella es uno de los valores añadidos de la Nit de l´Art. "Esta noche ayuda a romper el miedo que tienen mucha gente a entrar en una galería de arte. Después de hoy les resultará más fácil entrar un día normal".
Artistas y distintas personalidades también se sumaron a la fiesta de ayer. Entre ellos Albert Pinya, Luis Maraver, Teresa Matas, Mariano Mayol, Edwin Betchtold, Nils Burwitz, Joan Costa, José Aranda, Betty Gold, Natasha Zupan, Miquela Vidal, Daniel Canogar, Magdalena Aguiló, Cristina Macaya y Antonio Tarabini.