homenaje a tummy bestard. Dos centenares de personas selectas se encontraron en el consolat
C. CANALS. PALMA.
Bartomeu ´Tummy´ Bestard ha servido durante 45 años a Estados Unidos sin renunciar por ello a su "querida España". Con esta reflexión cerraba ayer el agente consular estadounidense una larga trayectoria que ayer fue reconocida en un acto público, tan sencillo como afectuoso.
La sede del Govern balear, el Consolat de Mar, fue el lugar en que tanto el Ejecutivo autonómico como la nación americana rindieron homenaje a una "institución" del Servicio Exterior y, en cualquier caso, el "decano de los agentes consulares", según Eduardo Aguirre.
El nuevo embajador de EEUU en España destacó que Bestard ha trabajado por igual para ocho presidentes -empezó a colaborar en 1962, con John F. Kennedy-, quince cónsules generales y hasta dieciocho embajadores. Ayer, además de Aguirre, también estuvo presente en el acto su antecesor en el cargo, Edward Romero, recién llegado de EEUU.
"Se hará extraño llamar al Consulado en Palma y no encontrarle", confesaría el diplomático en activo, destacando el cuidado infatigable con el que Bestard ha servido a centenares de visitas de la flota estadounidense, mostrando su "incansable dedicación al fomento de la gran amistad entre EEUU y Balears".
Con palabras similares, el presidente Francesc Antich dedicó también su elogio y su agradecimiento al mallorquín. La dedicación "en cuerpo y alma" a este trabajo de "excelente anfitrión", que permitió a Balears ser "destino preferido de grandes personalidades".
El presidente de Balears, que leyó su discurso en castellano y en catalán, insistió en la importancia de que "personas de lo más lejano puedan conocer esta tierra".
Así, llegaba el capítulo de los agradecimientos. Además de una bandera consular, Bestard fue honrado con la medalla del Excepcional Servicio Público que concede el departamento de Defensa de EEUU. Y, tal vez de manera más emocionante, con la reproducción de una bandera estadounidense y el recordatorio de que este pasado 4 de julio -fiesta nacional estadounidense- las barras y estrellas ondearon en su honor en todas las agencias españolas.
También Tummy usó el catalán y el castellano -no el inglés- para saludar a los amigos reunidos para despedirle. Por descontado, Bestard agradeció su confianza a todas las personas -embajadores y cónsules generales, pero también policías y aún marineros- que habían trabajado con él. También tuvo palabras para su mujer, Olga, y sus hijos, Tummy Jr. y Martín.
Dos sociedades estaban presentes ayer, pues en el Consolat, empezando por quien habrá de ocupar el cargo que deja vacante Bestard, Amy Christiansen, además de Birgitta de Suecia, acompañada por Corona de Nigorra.
Así, el empresariado balear contó con la presencia de Llorenç Fluxà, Gabriel Escarrer,Vicenç Grande o Gabriel Barceló.
Y la clase política también se volcó en la despedida del cónsul. Senadores como Joan Fageda o Joaquín Bellón, alcaldes como Aina Calvo o Pere Rotger, departieron con otros altos cargos relacionados con la actividad de Bestard, como el delegado del Gobierno Ramon Socías y su antecesora Catalina Cirer. Por descontado, también el responsable de la Autoridad Portuaria, Francesc Triay.
Además, desde luego, estaban allí personas a las que sólo la amistad o el respeto obligaban a dedicarle la tarde: Gabriel Cañellas, Félix Pons... Y todos coincidieron: será añorado.