DIEGO QÜERIO. ALCÚDIA.
Alrededor de 250 personas se manifestaron ayer frente al ayuntamiento de Pollença bajo el lema: "contra la brutalidad policial y la pasividad política". El acto popular surgió a consecuencia de los presuntos abusos físicos cometidos durante un arresto por dos agentes de la policía local.
Durante el fin de semana numerosos mensajes por móvil convocaron a una manifestación pacífica cuya presión desembocó en una reunión con las autoridades municipales. El alcalde Joan Cerdà (UM), la delegada del puerto, Francisca Ramón (PSOE) y el delegado de la policía Juanjo Mir (PSOE) escucharon las declaraciones del joven de 29 años, Joan Coll y su abogado. Mientras tanto, la gente aprovechaba para recoger firmas con el fin de presentarlas y "acabar con los actos intimidatorios".
Joan Coll es el joven al que supuestamente se le agredió. Uno de sus amigos, presente en la manifestación aseguró que no se explica "como el ayuntamiento no procede a investigar el proceder de los policías locales, algunos de ellos acumula entre 8 ó 9 denuncias y no se investiga", señaló.
Tras la reunión los denunciantes no se sintieron "satisfechos". El abogado de Coll, fue informado que los policías están de "vacaciones obligadas" y se abrirá un expediente informativo a los dos policias locales. El alcalde le indicó tras la reunión que "normalmente en estas situaciones los policías quedan absueltos".