INTERNET. el observatorio español de internet pide el cierre de las webs y foros especializados
MARTA FERNÁNDEZ. PALMA.
Hacen su agosto durante todo el verano. La incorporación masiva de cámaras a los teléfonos móviles ha propiciado el boom del voyeurismo digital, es decir, la captura de fotografías de personas en situaciones eróticas -en su mayoría bañistas- por parte de individuos que, además de obtener excitación sexual, se divierten colgándolas en la red. Desde el Observatorio Español de Internet (OEI) alertan del aumento de esta actividad en las playas de las islas, especialmente en las "más turísticas y masificadas", explica Francesc Canals, presidente de esta entidad encargada de investigar los diversos fenómenos que arraigan en el espacio cibernético.
Si bien en los últimos años se encontraba "alguna foto robada en la red tomada con una cámara digital", a partir del 2007 el voyeurismo digital se ha convertido en un "serio problema", señala Canals, quien critica la falta de un marco legal definido para actuar contra quienes vulneran el derecho a la intimidad y el honor de las personas.
"El voyeur, siempre presente durante generaciones en las playas de todo el mundo, cuenta ahora con una irresistible tentación: fotografiar con su móvil todo tipo de material sensible", por lo que "cualquiera de nosotros puede ser inmortalizado y, sin saberlo, convertirse en presa de los sitios web especializados en el escaparate más grande del mundo", afirma.
Según el experto "no hace falta ser joven, atractivo o tener un cuerpo atlético" para protagonizar una de estas imágenes, ya que "personas obesas o mayores de 60 años" también aparecen en el catálogo de los voyeurs. Sin embargo, "mujeres en topless y nudistas" son quienes se llevan la peor parte, añade el presidente de la organización.
En España, el Observatorio ha localizado unos 500 sitios web y foros que divulgan estos contenidos y estiman que hay unas 10.000 fotografías robadas en internet que "suponen, de alguna manera, la prueba y el indicador de que existe todo un mercado del voyeurismo electrónico en la red".
Rankings de bustos
Los espacios on line permiten a estos individuos publicar sus capturas -fotos y videos de corta duración- en torno a un gran silencio, discreción y morbo. Según un informe elaborado por el OEI, en los foros se explican técnicas o procedimientos para tomar instantáneas con mayor precisión, además de información adicional sobre cuáles son las mejores playas y ubicaciones para practicar el voyeurismo. En este sentido, en algunas de estas páginas también se promueven acciones o pequeños rankings para dar puntuaciones al mejor busto, cuerpo o foto robada en la playa, "todo ello sin conocimiento ni consentimiento del usuario que protagoniza la imagen".
Francesc Canals sostiene que en el archipiélago -así como en otras playas turísticas de Barcelona, Marbella, Alicante o Galicia- la práctica del voyeurismo digital está empezando a ser "preocupante". Asimismo, aunque es "muy difícil determinar la procedencia y el lugar exacto en el que se han realizado las fotografías (debido a que la mayoría son primeros planos), a veces el usuario titula la imagen con el nombre de la playa o ciudad", agrega.
Por otro lado, y a pesar de que el 90% de las víctimas son bañistas, el Observatorio advierte de la proliferación de fotografías robadas en vestidores públicos, gimnasios y piscinas. Para evitar actos de este tipo, en países como EEUU se ha prohibido la entrada de móviles en determinadas playas de algunos hoteles, así como en parques infantiles y centros escolares. Mientras, en Arabia Saudí se exige a los fabricantes de teléfonos que incorporen dispositivos capaces de emitir un sonido o flash por cada foto tomada.
Según Canals, ambas medidas "no son la solución al problema, porque caeríamos en una especie de paranoia colectiva". Lo necesario, según el experto, es "que el Gobierno ordene el cierre de las páginas dedicadas a divulgar fotos y videos con total impunidad", aunque reconoce que, en muchos casos -cuando el sitio web está alojado en un paraíso cibernético como las Islas Caimán o Afganistán-, es "complicado" intervenir judicialmente.
Dogging o sexo en público
El presidente del Observatorio informa que, además del voyeurismo digital, el fenómeno del dogging -mantener relaciones sexuales en un lugar público o bien mirar a otros mientras lo hacen- está calando fuerte en el país, "especialmente donde hay mucho movimiento turístico, como Balears". Según el experto, estos actos se promueven a través de foros, donde las parejas proponen lugar, fecha y hora.