Las esculturas ´sinceras y laberínticas´ de Martín Mas se apoderan de la Joan Guaita
Tres grandes piezas de acero inoxidable están, desde ayer, expuestas en la galería palmesana
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Martín Mas sentado sobre una de sus obras expuestas. Foto: Sebastià Llompart.
CARLES MULET. PALMA.
Fiel a su filosofía de apostar por artistas de formas y maneras únicas e intransferibles, la galería de arte Joan Guaita presentó ayer la obra escultórica del joven -33 años- uruguayo afincado en Palma Martín Mas. Rodeado por las tres grandes piezas de acero inoxidable que forman la exposición, el autor se sinceró mientras muchos ojos se detenían curiosos frente a las cristaleras del recinto de la pequeña calle Verí.
Satisfecho por haber conseguido "un lenguaje propio y lejano a la uniformidad de las tendencias", Mas advirtió que "no se debe buscar un significado concreto a las obras". "Son muchos los estados de ánimo que dan forma a cada pieza", matizó tras recordar que cada una de ellas le ocupa unas doscientas horas de vida y que cada chapa "es una nueva decisión". En este sentido, aseguró que el "simplemente trata de trabajar" y que en muchas ocasiones, cuando mira su trabajo, él es "el primero en preguntarse qué quería decir".
Hijo de ingeniero agrónomo, explicó que trabajando en el campo de niño se enamoró "de lo sincero y humilde del trabajo manual" y que por ello, tras ser músico, y también pintor, llego a la escultura "de una manera muy natural".
Primero con la madera, el barro, la piedra y ahora "perdiendo el miedo" al acero inoxidable, "un material difícil que no deja esconder ni esconderte de los errores".
Su obra, "laberíntica", intenta "reflejar su tiempo" recalcó. "La modernidad", dijo, "no está tanto en el material como en la idea".
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