Llorenç Reus recrea los ´paisajes sin cemento´ en su nueva exposición
En ´Els colors dels horabaixes d´estiu´, el artista mallorquín emplea el puntillismo
V. SÁNCHEZ. PALMA.
Con más de una treintena de exposiciones a sus espaldas, el artista mallorquín Llorenç Reus vuelve a sorprender. En Els colors dels horabaixes d´estiu mezcla con gran agilidad dos técnicas en principio contrapuestas pero que llena de vida sus cuadros: el puntillismo y el cubismo para dibujar paisajes infinitos y campos de tranquilidad.
Hasta el próximo 29 de abril, en el Casal Ca´n Gelabert de Binissalem (carrer Portella s/n), el visitante puede viajar de manera gratuita a través de 54 pinturas, por las tierras de Burgos y León, fuente de inspiración de Reus. "Descubrir esos campos infinitos mientras recorría el Camino de Santiago me llevó a crear esta nueva muestra. Son cuadros que tienen algo del sabor de antaño porque reflejan un paisaje limpio, sin edificios. Quizás es un modo de reivindicar que quiero una isla sin cemento", cuenta a este periódico el artista.
Mar ausente
Con colores cálidos que van del amarillo al rojo pasando por los rosas, violentas y azules para dibujar el atardecer, Reus pinta en sus acrílicos sobre tela de saco algunas llanuras infinitas, entre ellas, zonas del interior de Mallorca y algunas imágenes de la Serra de Tramuntanta. "El mar se intuye en apenas algunas pinceladas. Esta vez se trata de recrear el paisaje de interior, un paisaje a veces olvidado y sin embargo muy bello".
Con la novedad de una técnica que abarca desde el cubismo al puntillismo, el artista mallorquín quiere llevar su obra más allá de las fronteras de la isla. "Ya tengo la experiencia suficiente para salir fuera y enseñar mi arte. Espero tener suerte", concluye.
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de diariodemallorca.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.