LOURDES DURÁN. PALMA.
Antoni Llena fue calificado en su momento como "el primer artista conceptual español". La expectativa creada en torno a tan alta consideración provocó en el pintor catalán la retirada voluntaria durante diez años. La anécdota es ilustrativa de la actitud de este artista que asegura tener siempre en su cabeza "el pensamiento plástico".
En su primera exposición en Palma -hoy en Aba Art-, que ha titulado Món, presenta papeles, dos vitrinas y una pieza en aluminio que transcribe el poema de Robert Walser, Mundo. Veinte metros de poema en el que Llena vierte, como es habitual en su obra, su interés en "la levedad".
Así lo explica: "La fragilidad es lo que más me interesa del mundo. Siempre he valorado lo pobre", señala quien en un momento dado optó por trabajar el papel "cuando estaba mal visto por ser un material que no era visto como arte".
Sin embargo, esa aparente suavidad en sus obras que expone en Palma -papeles cebolla superpuestos, pespunteados por hilo o restos de tinta, o recorridos por papel de celofán- está cargada de contundencia. "Todo tiene su contrapartida. Cuando pinto es la dualidad de la vida. Esta pureza que me atrae no es tal. Por ejemplo en los bodegones de Caravaggio, llenos de fruta y flores, siempre aparece una mosca. Eso es lo que me interesa".
Además provoca incisiones en el papel. Lo lleva haciendo desde los años 60. "Empecé el camino con obras imposibles, con talco; luego pasé al papel. Para mí el corte en el cuadro expresa la pureza extrema y la violencia extrema".
El artista catalán, que el pasado año mostró en el Patio Herreriano de Valladolid La antológica com a experiència, recuerda que "el artista ha de incordiar sin proponérselo". Él lo hace a través de su obra gráfica y de sus pinturas, "poco comerciales porque no recogen el pulso".
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de diariodemallorca.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.