LOURDES DURÁN. PALMA.
No es novedad la apuesta de Pelaires de abrir internacionalmente el arte de Guillem Nadal. Es, desde los últimos años, su artista mallorquín más exportado, casi siempre hacia el mercado alemán. El año 2007 supone su entrada en Escandinavia. Por partida doble, el artista mallorquín está presente en Finlandia.
El pasado 3 de febrero inauguró en la galería Forsblom en Helsinki donde muestra dos obras sobre tela de gran formato y una suite completa de obra sobre papel. Por otro lado, en el Museo Aboa Vetus-Ars Nova en Turku, Finlandia, se presenta en mayor amplitud sus obras ya que alcanzan un periodo que va desde 1999 a 2003.
Nadal descarta el término "revisión" y opta por explicar el concepto en "una selección de obras que enlazan unas con las otras porque hablan de lo mismo". Se refiere a su trabajo más cartográfico, sus "mapas" y su homenaje a Huguet. En total 27 obras y la instalación Projecte per un viatge 2001, aquel en el que el artista de Son Servera se adentró en las barcas de madera y cuerda. Se completa con once obras sobre papel y 16 sobre tela.
Esta ubicuidad expositiva de Nadal no contradice, según él, su afirmación de que "preferiría que mi obra saliese 10 años después de hecha para verla de distinta manera, cuando están más asentadas". No se contradice porque esta afirmación de distanciar sería un deseo personal de su propia relación con su obra.
El mallorquín también ha abierto exposición en la galería Stefan Röpke en Colonia.
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de diariodemallorca.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.