M. ELENA VALLÉS. PALMA.
Agotados. Sin existencias. Los primeros e-books o soportes para leer libros digitales se terminaron la primera semana en los grandes almacenes de El Corte Inglés. "Hace unos diez días que recibimos tres en cada establecimiento y ya no queda ninguno. Trajimos pocos para comprobar su aceptación y ha ido muy bien. La gente está pidiendo mucho por ellos", indicó Antonio Sánchez desde este comercio.
El portalibros o ecolibro que estaban comercializando en las plantas de informática de estos grandes almacenes es el Papyre 6.1 de la empresa Facthor. El precio de venta al público es de 299 euros. El Corte Inglés volverá a contar con soportes para libros digitales próximamente. La marca que comercializarán no está confirmada. En algunas webs se indica que venderán uno de firma propia que será compatible con las tarjetas de memoria, donde se guardan los libros digitales, que también van a poner a la venta.
Otro de los comercios palmesanos en los que era posible hacerse con un ecolibro es Carrefour. Desde el establecimiento se confirma que están agotados y que recibirán más artículos a lo largo de la segunda quincena de junio. Los e-books se vendían aquí a un precio de 269 euros. El modelo que tenían puesto a la venta era el mismo que en El Corte Inglés, el Papyre 6.1 de Facthor. En Carrefour ya se podían adquirir los primeros e-books en Navidad. De hecho, fue la primera tienda de Palma en donde se podían comprar.
Papyre es un dispositivo electrónico que permite la reproducción de contenidos digitales (libros, publicaciones periodísticas y documentos varios) en cualquier lugar y momento, con una elevada calidad de lectura, similar al papel, por la tecnología de tinta electrónica. La pantalla es de seis pulgadas y reproduce los formatos más conocidos y comunes.
Los libreros de la isla todavía no se han atrevido con la venta de estos lectores, pero están a la espera de la evolución del mercado. Ya en la Fira del Llibre, que terminó el pasado 7 de junio, el presidente del Gremi de Llibreters, Francesc Moll, expresó que los vendedores de libros de la isla eran muy conscientes del cambio tecnológico que se avecinaba y que iban a adaptarse llegado el momento.
El editor Lleonard Muntaner ya señaló a este diario que "no es igual leer sobre un objeto de plástico que en uno de papel. Creo que la lectura en pantalla tiene más dificultad, pero es cierto que va evolucionando y los nuevos soportes son mejores. Además, el libro digital es un refuerzo del libro impreso".
Lo que está claro es que la aparición del libro digital en el mercado cambiará la cadena de producción, distribución y comercialización de los libros. Y que la demanda aumenta imparable.